“Sigo creyendo que no he infringido ninguna regla”, se defendió este jueves el piloto de skeleton ucraniano Vladislav Heraskevich, después de ser descalificado de los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina por su casco memorial.
Como venía avisando desde el inicio de la semana, Heraskevich no renunció a lucir en la competición del skeleton, que arrancó este jueves en Cortina d’Ampezzo, un casco gris con imágenes serigrafiadas de deportistas de su país muertos en la guerra con Rusia en los últimos cuatro años, algo que el Comité Olímpico Internacional (COI) no le autorizó apelando a sus normas sobre la neutralidad política.
“Desde el principio, creo de verdad que se trata de una mala interpretación por parte del Comité Olímpico Internacional respecto a su reglamento. Esta decisión de hoy es completamente errónea”, declaró Heraskevich a los periodistas en la zona mixta.
Luego de la polémica y tras una reconsideración a petición de la presidenta de la Comisión de Atletas del COI, se decidió devolverle la acreditación al deportista para permanecer en los Juegos, pero esto no implica que pueda competir.
“Deportistas casi en el mismo caso han sido tratados de manera diferente y no han sido sancionados. Por ejemplo, en las pruebas de snowboard, un deportista lució una bandera rusa. Según las reglas del COI, la bandera rusa está prohibida, pero ese deportista no ha sido sancionado”, protestó.
Heraskevich fue el abanderado de Ucrania el pasado viernes en la ceremonia de inauguración. Después de ser cuarto en el Mundial del año pasado, se presentaba en Italia con buenas perspectivas de pelear por una medalla olímpica.
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