La llegada de Cristian Arango, conocido popularmente como el Chicho Arango, a Atlético Nacional ha encendido nuevamente la ilusión de la hinchada verdolaga. Su incorporación no solo representa un refuerzo de peso en lo individual, sino que abre la puerta a la posibilidad de conformar una nueva dupla ofensiva junto a Alfredo Morelos, un escenario que despierta recuerdos gloriosos en la historia del club.
Atlético Nacional se ha caracterizado, a lo largo de su trayectoria, por construir equipos campeones alrededor de parejas de atacantes que marcaron época. Duplas que no solo garantizaban goles, sino que también se complementaban futbolísticamente y se convertían en símbolos de títulos y celebraciones inolvidables para la afición verde.
Uno de los primeros grandes antecedentes se remonta a 1989, cuando Albeiro Usurriaga y Jhon Jairo Tréllez lideraron el ataque del equipo que conquistó la Copa Libertadores, inscribiendo sus nombres en la historia grande del fútbol colombiano. Dos años más tarde, en 1991, llegó una de las duplas más recordadas y queridas por los hinchas: Víctor Hugo Aristizábal y Faustino Asprilla. Su talento, potencia y olfato goleador fueron fundamentales para un Nacional dominante que dejó huella tanto a nivel local como internacional.
En 1994, Aristizábal volvió a ser protagonista, esta vez acompañado por Álex Comas, formando otra sociedad ofensiva eficaz que llevó al equipo a lo más alto. Posteriormente, en 1999, el turno fue para Wálter Escobar y León Darío Muñoz, una dupla que combinó experiencia y contundencia para sumar un nuevo título verdolaga.
El patrón se repitió en 2005, cuando nuevamente Aristizábal lideró el frente de ataque, esta vez junto a Edixon Perea, en una asociación letal que volvió a darle alegrías a la hinchada. En 2007, Nacional contó con Sergio Galván Rey y Víctor Aristizábal y se sumaba León Darío Muñoz, quienes aportaron goles decisivos en otra campaña exitosa.
Ya en la era más reciente, el club mantuvo esa tradición goleadora. En 2011, Carlos Rentería y Dorlan Pabón conformaron una pareja dinámica y explosiva; en 2013, Jefferson Duque y Juan Pablo Ángel se entendieron a la perfección para conquistar un nuevo campeonato, reafirmando que las grandes gestas de Nacional suelen tener dos artilleros como protagonistas.
Por eso, la expectativa actual es enorme. La posible sociedad entre Chicho Arango y Alfredo Morelos reúne características que ilusionan: potencia física, capacidad de definición, movilidad y experiencia internacional. Ambos delanteros tienen estilos que podrían complementarse y convertirse en el nuevo dolor de cabeza para las defensas rivales.
Hoy, la hinchada verdolaga sueña con que esta dupla no solo rinda en el presente, sino que se sume a la larga lista de asociaciones históricas que llevaron a Atlético Nacional a lo más alto. Si Arango y Morelos logran consolidarse en el terreno de juego, el club podría estar ante el nacimiento de otra pareja goleadora destinada a quedar grabada en la memoria del pueblo verde.