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Fútbol Europeo | PUBLICADO EL 29 mayo 2021

¡Campeones!, se gritará en inglés

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Por Jessica Quintero Serna

Manchester City y Chelsea disputan la tercera final británica de Champions. Lo que debe saber de este juego.

De las 66 finales que se han disputado por el título de la Champions League, solo siete se han jugado entre clubes de un mismo país –esta será la octava–, de ellas, dos han sido entre elencos ingleses, con la de hoy serán tres, igualando a España como el país con más definiciones entre sus propios equipos.

El último duelo entre británicos fue apenas hace dos años cuando Tottenham y Liverpool dirimieron el título que quedó en manos de los Reds luego de un partido poco atractivo. Sin embargo, el partido de este sábado en Oporto entre Manchester City y Chelsea, distará de ese calificativo.

El City, un debutante en esta instancia que se convirtió en el club número 42 en llegar a la final del certamen y además, en el noveno club inglés que disputa el título, tiene en su banquillo a un experimentado en definiciones: el español Pep Guardiola, poseedor de dos títulos de Champions (Barcelona 2009 y 2011) y que, tras ser campeón de la Premier, quiere levantar la Orejona con una plantilla que ha sabido captar su estilo de juego que parte de una solidez defensiva y una presión implacable, de ahí que sean el segundo club más goleador, después de Bayern de Múnich (27 anotaciones), con 25 tantos y el de más disparos al arco, con 72.

Por eso, es poco probable que cambien su enfoque esta tarde en Oporto, ya lo dijo Guardiola: “Estamos acostumbrados a jugar de una manera determinada. No podemos hacerlo de otra”.

Al otro lado está Chelsea, que disputa su tercera final y ya sabe lo que es estar en los dos extremos: la amarga derrota en 2008 y el éxtasis del triunfo en 2012. Al frente de este conjunto, el alemán Thomas Tuchel, que repite final por segunda vez luego de dirigir el año pasado al París Saint-Germain, convirtiéndose en el primer entrenador que lleva a dos clubes diferentes a la final en temporadas consecutivas.

La confianza de los Blues está arriba, pues sólo ha sido derrotado en cinco ocasiones desde que Tuchel llegó al banco, además, en dos de los últimos tres encuentros ante el City, salió vencedor. En el último duelo, el pasado 8 de mayo, venció a los de Guardiola 1-2 en condición de visitante con la fórmula que hasta ahora le ha dado buenos réditos: un juego sólido y defensivo que espera que las ocasiones lleguen en el otro extremo.

“Es una gran sensación llegar a una final como esta. Estoy seguro de que hemos preparado a los equipos lo mejor que hemos podido. Ya nos conocemos, hemos jugado varias veces y mañana –hoy– va a ser un partido muy diferente”, dijo el alemán en rueda de prensa.

Hombres clave

Aunque ambos clubes nunca han demostrado que las individualidades sean su fuerte, en ambas orillas existen jugadores sobre los que recae una responsabilidad mayor.

Aunque en el City hombres como Riyad Mahrez, Phil Foden o Bernardo Silva, que han jugado como falsos nueve en el sistema de Guardiola han tenido relevancia, el hombre más fuerte de los Citizens sigue siendo el belga Kevin De Bruyne.

La Uefa describe al belga de 29 años como un jugador elegante, con visión de juego y precisión. “Sus carreras y sus espectaculares disparos, lo convierten en uno de los jugadores más atractivos de ver en el mundo del fútbol”.

En siete de los 12 encuentros de Champions que disputó (609 minutos), el belga mostró su relevancia en el club siendo el “cerebro” pero también rematador, al conseguir tres tantos y asistir en cuatro oportunidades.

Sus actuaciones esta temporada lo perfilan como candidato a grandes distinciones. Antes del juego de hoy fue preguntado por ello y respondió: “Para luchar por los premios individuales, hay que ganar títulos, pero luego deciden otros”, dijo.

Del otro lado, un hombre de experiencia también da confianza al Chelsea: N’Golo Kanté, un centrocampista con una potencia que desarma al rival y que a su vez, pierde poco el balón.

Su aparición en la final estaba en duda, pues se perdió el último partido de la Premier por un problema en los isquiotibiales, pero el francés, que fue titular en los 12 partidos de Champions, redondeará su aporte en el certamen siendo inicialista en el estadio Do Dragão.

Este duelo puramente inglés llevará de nuevo a los aficionados al fútbol al lugar de su génesis, pero mostrará como la descentralización por su aporte alemán, español, belga, francés, portugués, argentino, brasileño e incluso estadounidense enriquecerá una definición de un título que llevará al Manchester City o al Chelsea a sentir la gloria o acabar frustrado

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Paréntesis Otros detalles de la gran cita

A diferencia de la final del año pasado, que también se jugó en Portugal, la de este sábado contará con público, un total de 16.500 hinchas en la tribuna (ver gráfico).

La Agencia Efe reportó que en la mañana de hoy se esperaban en Oporto la llegada de 80 vuelos directos desde Inglaterra.

De otro lado, el campeón del certamen se embolsará un premio de 19 millones de euros (unos 23 millones de dólares) mientras que el subcampeón recibirá 15 millones de euros (US$18 millones).

El City y Chelsea se han enfrentado 166 veces en la historia: 68 victorias para Chelsea, 58 triunfos para el City y 40 empates.

Jessica Quintero Serna

Cuyabra. Comunicadora social-periodista de la Universidad del Quindío. Redactora del área de Actualidad.

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