El escalador ecuatoriano Richard Carapaz (Ineos) se impuso este jueves en el Alto de Peñas Blancas, cerca de Estepona (Málaga, Andalucía), en la etapa 12 de la Vuelta a España, en la que el líder de la general, el belga Remco Evenepoel (Quick-Step), no perdió tiempo respecto a sus perseguidores más directos a pesar de una caída.
Por su parte, el colombiano Miguel Ángel “Supermán” López (Astana) lanzó su primer ataque a los candidatos al título y al final defendió el séptimo lugar de la clasificación general.
Carapaz y López, dos de las grandes estrellas del ciclismo mundial, pero también dos de los hombres que cedieron bastante terreno en el comienzo del certamen respecto a otras figuras, empezaron a recuperar protagonismo en Peñas Blancas. Ahora miran hacia Sierra Nevada, la etapa reina de la carrera este domingo.
“Hay una etapa bonita en Sierra Nevada, con mucha altura. Si pudiera ganarla sería grandioso”, dijo el campeón olímpico tras pasar la meta de Peñas Blancas como ganador de la primera de la tres jornadas con final en alto en puertos de Andalucía.
Un tríptico que terminará el domingo en el Alto Hoya de la Mora, a 2.512 metros sobre el nivel del mar, altura que tanto gusta y dominan los corredores suramericanos.
Que Richard y Miguel Ángel se atrevan a mirar con deseo, ambición y motivación a Sierra Nevada no es trivial. Ambos estaban fuera de la carrera, apartados del protagonismo que siempre tienen en citas de tres semanas. Con mayor o menor éxito -Carapaz ha ganado un Giro y López aún ninguno-, los dos siempre buscan dar espectáculo hasta el final.
Al ecuatoriano se le permitió este jueves una escapada con más de 12 minutos de ventaja. Algo impensable a un corredor de su calidad y su palmarés. En Peñas Blancas demostró que mantiene poderío e inteligencia para ganar. “Estaba solo y sabía que únicamente tenía un movimiento al final”, dijo el de Carchi tras la escapada masiva en la que se filtró.
Aunque sigue a un mundo del líder a pesar de los 7 minutos y 49 segundos que recortó a los primeros. Es decimosexto, a 11.37 de Remco Evenepoel. “Estoy contento porque he estado con los favoritos”, dijo, por su parte, López, séptimo, a 6.56 del fenómeno belga.
Una distancia que lo tiene alejado del podio, a 3.53. Pero el de Boyacá, que como el ecuatoriano lamenta “haber perdido tiempo” en las etapas asturianas, confía en “seguir con esa progresión” y su idea es aprovechar “las oportunidades que quedan hasta Madrid”.
Y qué mejor que hacerlo en la etapa más atractiva y complicada que queda por delante. En Sierra Nevada, hacia donde miran Carapaz y López, los ‘resucitados’.