<img height="1" width="1" style="display:none" src="https://www.facebook.com/tr?id=378526515676058&amp;ev=PageView&amp;noscript=1">
Síguenos en:
Cultura | PUBLICADO EL 17 agosto 2022

Un show narra la historia del tango este jueves

Un tango, tres momentos es la más reciente producción escénica de A puro tango. Con este espectáculo el grupo antioqueño saldrá de gira por Europa. Mañana es la única función en el teatro de la Universidad de Medellín.

  • A puro tango lleva veinte años de trabajo cultural en la ciudad. Cada jueves realiza una milonga a la que asisten expertos y aficionados. Foto: cortesía.
    A puro tango lleva veinte años de trabajo cultural en la ciudad. Cada jueves realiza una milonga a la que asisten expertos y aficionados. Foto: cortesía.
  • Más de veinte artistas participan en el desarrollo de la obra. Hay baile y música en vivo. Foto: cortesía.
    Más de veinte artistas participan en el desarrollo de la obra. Hay baile y música en vivo. Foto: cortesía.
  • A puro tango lleva veinte años de trabajo cultural en la ciudad. Cada jueves realiza una milonga a la que asisten expertos y aficionados. Foto: cortesía.
    A puro tango lleva veinte años de trabajo cultural en la ciudad. Cada jueves realiza una milonga a la que asisten expertos y aficionados. Foto: cortesía.
  • Más de veinte artistas participan en el desarrollo de la obra. Hay baile y música en vivo. Foto: cortesía.
    Más de veinte artistas participan en el desarrollo de la obra. Hay baile y música en vivo. Foto: cortesía.
EL COLOMBIANO

La historia del tango está tejida a la de Medellín. Incluso antes de la muerte de Carlos Gardel, la ciudad escuchó y bailó con las melodías que hablaban de amores imposibles y de compadritos que se jugaban el pellejo en lances de cuchillos y licores. Esta ha sido, también, la historia de A puro tango, una compañía que durante veinte años se ha dedicado a estudiar, difundir y presentar espectáculos relacionados con el género. En el camino el colectivo ha ganado varios reconocimientos, entre ellos ha obtenido dos Becas de Creación en Danza para grupos de larga trayectoria: la primera en 2017 y la segunda en 2020. La segunda se tradujo en el show Un tango, tres momentos, que el público de la ciudad podrá ver el 18 de agosto a las 8:00 p.m. en el teatro de la Universidad de Medellín. Se trata de una función única. Una vez el telón caiga y los compases se terminen, los bailarines y los músicos se preparan para una gira en Europa (Alemania, Italia, España) y dos funciones de cierre en Bogotá.

Sebastián Avendaño Suárez –fundador de A puro Tango– comenzó en el mundo de la danza en un ritmo en apariencia antónimo: la música tropical. El flechazo con el género del Río de la Plata lo recibió en los noventa, cuando asistió a un montaje que un grupo argentino hizo en Medellín. Desde entonces, el tango ha sido el norte de su carrera artística. Los primeros pasos, por supuesto, fueron en el circuito de la milonga, lo que los entendidos en el tema llaman tango social. Un baile más espontáneo, más cercano al cortejo y la seducción. Luego, al profesionalizarse, él y un grupo de amigos pasaron al tango de escenario, pensado con coreografía para un auditorio más amplio.

Le puede interesar: Don Alirio, el cónsul del sonido afro en Medellín

Más de veinte artistas participan en el desarrollo de la obra. Hay baile y música en vivo. Foto: cortesía.
Más de veinte artistas participan en el desarrollo de la obra. Hay baile y música en vivo. Foto: cortesía.

Los asistentes a Un tango, tres momentos verán la evolución del grupo. El montaje mezcla el baile y la música en vivo con un relato teatral que cuenta la evolución del tango, los tres instantes decisivos del género. “La obra está compuesta por tres cuadros en los que queremos narrar la evolución del género”, dice Sebastián. El primer hito es el del origen, cuando el tango era pura melodía que acompañaba las vidas de los porteños de barrio bajo. A este tango Jorge Luis Borges lo retrató con nostalgia: “Tango que he visto bailar/contra un ocaso amarillo/por quienes eran capaces/de otro baile, el del cuchillo”.

El segundo eslabón recibe el nombre de Guardia Nueva, la época dorada en la que el baile y los compases dejaron los garitos para entrar en los salones europeos. Allí el nombre inevitable es del de Carlos Gardel. Y el último cuadro es el de la vanguardia, el de la experimentación. Adiós, Nonino, de Astor Piazzola es su canción emblemática. Este viaje en el tiempo y en el sentimiento es la propuesta escénica de A puro tanto. La obra cuenta en el escenario con la participación de seis parejas de baile, un quinteto musical y dos cantantes: David Gutiérrez y Estefanía Arias.

Si quiere más información:

.