¡Inmenso, grande! Los calificativos se quedan cortos para definir al arquero David Ospina tras el partido de ayer frente a Argentina en Viña del Mar, por los cuartos de final de la Copa América de Chile-2015.
El antioqueño, vestido de verde cogollo de pies a cabeza, fue el artífice de que el conjunto colombiano mantuviera el arco en cero en el tiempo reglamentario (94 minutos) y prolongara la ilusión de avanzar a las semifinales hasta los lanzamientos desde el punto penalti.
Solo en el séptimo cobro de los argentinos, cuando el apache Carlos Tévez lo venció e inició la celebración, el gran David se dio por vencido.
Lo dio todo, con arrojo y reflejos, muchas veces arriesgando su integridad física, pues como dijo al final del compromiso, cuando representa a Colombia deja el alma en la cancha. “Siempre trato de dar lo mejor por mi país y estoy orgulloso de los compañeros que hacen lo mismo en la cancha”, sentenció Ospina al agradecer el respaldo de la afición e invitar a soñar en la próxima eliminatoria mundialista.
Cuatro acciones del rival que iban camino a la red terminaron en las manos de ese hombre serio y aplomado que, a pesar de no ser tan alto (1,83 m), este año brilló con el Arsenal entre los gigantes ingleses.
En la mente de los aficionados quedará la imagen de David despejando balones en medio de la artillería gaucha, como sucedió al minuto 25 cuando en principio desvió con los pies un remate de Sergio Agüero y luego un cabezazo frontal de Lionel Messi.
Nadie recordará la pifia del minuto 66, porque de no haber sido por sus milagrosas apariciones, la historia del partido hubiese sido otra. Un equipo aguanta tanta presión solo cuando tiene debajo de los tres palos a un ángel guardián como David.
En la definición desde los 12 pasos, todo podía pasar y esta vez la suerte les sonrió a rivales. “Ahí se juega una lotería y lastimosamente nos tocó perder”, relató Ospina que no tuvo la fortuna de atajar ningún cobro.
Si bien en Colombia quedó eliminada, David salió con la cabeza en alto. En cuatro partidos solo recibió un gol (frente a Venezuela) y aún sin concluir el torneo es el menor vencido de la Copa. Grande, David.