“El concepto era muy sencillo: hablar de los asuntos donde podemos tener acuerdo y evitar los temas donde no los pueda haber”. De esta manera resumió el embajador de Colombia en Washington, Daniel García-Peña, la fórmula del éxito en la cumbre presidencial de Gustavo Petro y Donald Trump.
Más allá de los regalos compartidos y las sonrisas para las fotos, la esperada cita tuvo una filigrana diplomática en la que la inteligencia emocional fue más importante que los datos.
“Nosotros hicimos la gestión, la famosa llamada, pero si el presidente Trump no viera en Petro un hombre fuerte, esto no se hubiera dado (...). A Trump no le gustan los debiluchos, no le gustan los líderes que se le arrodillan. Respeta miradas fuertes, como la de Gustavo Petro”, contó García-Peña, quien en conversación con medios radiales reveló algunos detalles de la reunión del pasado martes en Washington.
A su juicio, uno de los factores esenciales para desescalar el conflicto fue la actitud del jefe de Estado colombiano, que durante esas dos horas pasó de ser el recalcitrante crítico del “imperio yanqui”, a un sereno expositor de la lucha contra el narcotráfico.
“Estamos ante un presidente que en la recta final de su mandato es consciente de la importancia del manejo diplomático que debe tener esos asuntos muy distinto al confrontacional y manejado desde las redes”, relató.
A esto es importante agregarle que Trump llegó en una actitud relajada, sin la hostilidad que se le vio contra otros visitantes que terminaron arrinconados contra las cámaras, como el presidente ucraniano Volodimir Zelenski.
Vea también: Galería: Las imágenes que dejó el encuentro entre Donald Trump y Gustavo Petro en la Casa Blanca
El estadounidense también hizo sus propios cálculos, de seguro, en un momento de tensión con la opinión pública de su nación, que lo fustiga por el escándalo de Jeffrey Epstein, la violenta campaña antimigratoria de la agencia ICE y otros despropósitos. Ante esas urgencias, mejor no abrir otro frente de batalla.
¿Qué viene ahora?
Muchas cosas quedaron en el tintero, como la descertificación otorgada a Colombia en la lucha contra las drogas; y la inclusión en la Lista Clinton de Petro, su exmujer Verónica Alcocer, su primogénito Nicolás Petro y el ministro del Interior, Armando Benedetti.
Pero con la marea apaciguada, será más fácil tramitar esos asuntos que tanto le preocupan al mandatario colombiano, en especial cuando deje la Casa de Nariño, el próximo mes de agosto, y pierda su estatus diplomático.
Algo que la delegación colombiana no expuso públicamente, pero que se puede interpretar de las consecuencias, es que el proyecto de “paz total”, la principal bandera política de Petro, sigue sin el beneplácito de los estadounidenses.
En contexto: Cumbre Petro-Trump: los 5 fracasos que Estados Unidos le endilga a Colombia en la lucha contra las drogas
El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, puso sobre la mesa la posibilidad de ejecutar operaciones conjuntas contra los jefes de los grupos armados que han tenido acercamientos con el Gobierno. Uno de ellos es “Chiquito Malo”, lo que deja muy mal parada a la mesa de paz de Catar con el Clan del Golfo; otro es “Pablito”, miembro del Comando Central del ELN, lo que le cierra la puerta de manera definitiva al intento de reabrir las negociaciones con ellos (ver los recuadros).
Otro conflicto que al parecer quedó en el congelador es el de Petro con el senador republicano Bernie Moreno. “Colombia ha sido, y puede volver a ser, nuestro gran aliado y socio estratégico. Esperamos colaborar con la administración Petro durante sus últimos meses en el cargo”, trinó.
Según él, “con su notable y exitosa operación de precisión en Venezuela, el presidente Trump ha abierto una era de oportunidades ilimitadas no solo para Estados Unidos, sino también para América Latina”.
De manera verbal, los presidentes prometieron acuerdos para luchar contra narcos y terroristas en la frontera con Venezuela, y mermar la restricción de visas.
A continuación, una ampliación de algunas consecuencias que, de manera inicial, dejó la cumbre de mandatarios.
1. ¿Trump no es amigo de sanciones? El lío con la Lista Clinton
“No hablé con Marco Rubio, hablé con Trump. Él no cree en las sanciones”, dijo Petro tras su reunión. Sin embargo, en el aire de la sala donde dio la rueda de prensa aún orbitaba un problema; si el presidente Trump no cree que las sanciones sean el camino, ¿por qué Petro sigue en la Lista Clinton?
Al respecto, el mandatario colombiano aseguró que no tocaron el tema, pero sí criticó la medida. Según él, aquella lista no configura un ataque al terrorismo, sino una sanción personal: “La lista no es efectiva contra el narcotráfico si no es complementada por una persecución de capitales a nivel mundial. Lo demás es simbólico”.
Desde Estados Unidos, la respuesta fue contundente: la sanción se evaluaría una vez culmine el proceso electoral en Colombia; el comportamiento de Petro frente a los resultados dará un mensaje crucial. Mientras tanto, las cuentas siguen congeladas.
Entérese: Petro le habría llevado de regalo a Trump una pieza precolombina de oro macizo: costaría $700 millones de pesos
García Peña sigue de cerca la situación. Para él, la inclusión de Petro y su familia en la lista configura “un irrespeto”. Aseguró que él trabaja personalmente para solucionar el problema, pero que para Petro es un asunto menor: “él está pensando en el país y otras cosas”.
2. Vigilancia a las elecciones de 2026 en Colombia
El tema de las elecciones en Colombia es central para Estados Unidos, y no solo por el problema de la Lista Clinton. Según comunicados del país norteamericano, no interferirán en el proceso, pero sí lo vigilarán de cerca.
Bernie Moreno, senador estadounidense nacido en EE. UU., se pronunció al respecto en su cuenta de X. Aseguró que estuvo al tanto de ese tema y por eso su presencia junto a Trump, J.D Vance y Marco Rubio en la oficina Oval.
No es algo menor. Así como el presidente Petro insinuó en la rueda de prensa que su sanción en la Lista Clinton habría venido de Rubio (uno de sus críticos más acérrimos), no se puede olvidar que Moreno fue uno de los políticos que pidió más sanciones para el mandatario colombiano.
De hecho, en octubre de 2025 aseguró, sin pruebas, que Petro fue elegido gracias a grupos armados ilegales, y que por eso debían incluirlo en la lista. Ese no fue el único altercado: meses atrás, la imagen falsa en la que se mostraba al presidente Petro vistiendo un uniforme naranja de preso.
Lea también: “Vas a portarte bien”: la advertencia que, según María Elvira Salazar, Trump le hará a Petro en la Casa Blanca
En medio de tantas tensiones, Moreno dio por fin un paso al costado, asegurando que, tras hablar con Trump, sabe que EE. UU. está dispuesto a trabajar de la mano con Colombia.
Sobre las elecciones aseguró que es fundamental que se garanticen “elecciones transparentes, libres y justas”, no solo en las Legislativas de marzo, sino también en las presidenciales de mayo y junio. “Estados Unidos estará observando atentamente, y tengo la esperanza de que el próximo presidente de Colombia aprovechará lo que hemos hecho y mejorará la relación”, dijo.
3. Compromisos entre Colombia y Estados Unidos y otros temas clave
Aunque en la reunión hubo temas vetados —como el manejo de la crisis climática— debido a las abismales diferencias de pensamiento entre ambos mandatarios; los temas de la reunión sí fueron diversos, al igual que los compromisos.
Por el lado colombiano, la reacción fue inmediata: el Ejército reanudó ofensivas contra grupos armados que habían pasado bajo cuerda por meses. Incluso, semanas antes de la reunión, Colombia reanudó y aumentó los vuelos con ciudadanos repatriados. En la reunión —según Petro y García Peña— también aprovecharon para mostrarle a Trump cómo avanzaba la lucha contra el narcotráfico. Según los líderes, el mandatario estadounidense se mostró sorprendido (de buena manera). Las incautaciones seguirán ese camino.
En el ámbito internacional, el presidente Petro aseguró que Colombia trabajará junto a EE. UU. en la frontera con Venezuela y Ecuador. Según sus declaraciones, las sanciones contra aquellos países —como frenar la exportación de energía al país liderado por Daniel Noboa— no estarían dando frutos sino que estarían afectando a los más vulnerables, por lo que debería iniciar una alianza regional. “Es un camino de libertad”, dijo.
4. La “paz total” ya no parará la persecución de tres peligrosos cabecillas de los grupos armados ilegales
El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, quien estuvo presente en la cita de Washington, contó que “el presidente Petro le mostró (a Trump) los objetivos de alto valor que hemos neutralizado y luego le hizo la propuesta de declarar objetivos de alto valor conjunto entre los Estados Unidos y Colombia”.
Y detalló que “uno es alias ‘Pablito’ (foto), prácticamente declarado ya como objetivo de alto valor conjunto entre Estados Unidos y Colombia; es un cabecilla del ELN en el área fronteriza entre Colombia y Venezuela. El otro es ‘Mordisco’, un criminal que tanto daño le ha hecho a Colombia. Y el otro es alias ‘Chiquito Malo’”.
Estos cabecillas ya estaban en la mira de EE.UU., pero políticas como la “paz total” ponían en duda la cooperación del gobierno colombiano para perseguirlos. Ahora esa duda quedó despejada: persecución total.
5. El clan del golfo suspende los diálogos de paz con el Gobierno colombiano
La declaración del ministro de Defensa, Pedro Sánchez, en el sentido de que se le ofreció a Trump una persecución conjunta de Jobanis Ávila (“Chiquito Malo”), generó el rechazo de la delegación de paz del Clan del Golfo, autodenominado Ejército Gaitanista de Colombia, y por sus redes sociales empezaron a aparecer mensajes como este: “Por orden del Estado Mayor Conjunto, la delegación de EGC en la mesa de negociación suspenderá provisionalmente las conversaciones con el gobierno para realizar consultas y aclarar la veracidad de la información”.
Otro de los trinos, publicado en un perfil de la red social X atribuido a esa estructura ilegal, indica que “si la información de los medios es cierta, esto sería un atentado contra la buena fe y los compromisos de Doha. El único grupo armado que ha cumplido y honrado sus compromisos es el Ejército Gaitanista”.
Vale la pena recordar que las delegaciones de paz del Clan y el Gobierno ya llevan dos rondas de conversaciones en Doha (Catar), e incluso se acordaron tres zonas de ubicación para los combatientes del grupo ilegal.