Alexánder José Fernández, menor de 15 años asesinado hace cinco días con tiros de gracia en una vía rural de Tibú, Norte de Santander –tras ser acusado de ladrón–, llevaba 14 meses viviendo en Colombia.
El defensor regional de ese departamento, Jaime Marthey, le confirmó a este diario que desde agosto de 2020 el menor llegó desde un resguardo indígena wayúu ubicado en Maracaibo, Venezuela, en busca de una mejor vida.
El funcionario aseguró que a pesar de que aún se desconoce la identidad del otro asesinado, de 18 años, es casi un hecho que ambos llegaron al Catatumbo porque en el vecino país las condiciones de vida no son óptimas.
“Es una zona cocalera, fácilmente se encuentra trabajo como raspachín”, situación que los llevó, señaló Marthey, a entrar en esa actividad que tan solo en los siete municipios que componen el Catatumbo tiene 40.116 hectáreas de coca sembradas, según el censo de 2020 de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito.
Reclamaron un cuerpo
En la mañana de este martes, la tía y el hermano de Alexánder llegaron hasta la sede de Medicina Legal de Cúcuta, luego de haber cruzado la frontera con Venezuela.
La presencia de ambos en esa entidad se limitó a pedirles a las autoridades colombianas que aceleren los trámites necesarios para que les den el cuerpo, y así puedan devolverse a su país. Una de las pocas interacciones que tuvo la tía fue a las 10 de la mañana: “No tengo nada por decir, ¿ustedes no me entienden?”. Según el defensor, el crimen –del que se enteraron por redes sociales– la dejó bastante descompuesta.
De hecho, contó que la Defensoría es la que los ha estado acompañando en todo momento, a pesar de que es muy poco lo que han podido conversar. No quieren poner quejas, no han sido receptivos. Ha sido un proceso difícil, contó el funcionario, quien añadió que los comprende por lo triste de la situación.
Del otro joven, también asesinado presuntamente por el frente 33 de las disidencias, la familia de Alexánder aseguró no saber nada.
Refuerzo a la investigación
El inspector de la Policía, general Carlos Rodríguez, declaró en Tibú que se sumará a labores que tienen como principal fin dar con los responsables.
El oficial también tiene a cargo establecer si hubo negligencia de los uniformados de la estación que estaba a tres cuadras del lugar en el que retuvieron a los jóvenes, tras encontrarlos robando camisas.
Y es que si bien fueron hombres en moto los que se llevaron a los dos adolescentes para irlos a asesinar a las afueras de Tibú, versiones indican que antes se llamó a la Policía en reiteradas ocasiones.
Por su parte, el defensor Marthey explicó que se espera que este miércoles el cuerpo del menor de edad quede en manos de su familia, la cual reunió recursos entre su comunidad para costear el viaje y la comida hasta Cúcuta . n