Justo cuando pretendían hacer un pase gol a los presos de la cárcel de Tuluá, lanzándoles varios balones de marihuana desde la calle, la Policía les sacó tarjeta roja a cuatro presuntos jíbaros de la organización criminal “la Inmaculada”.
El coronel Nicolás Suárez Plata, comandante de la estación policial de Tuluá (Valle), relató que tres de los delincuentes fueron sorprendidos en plena vía pública, gracias a una llamada de la ciudadanía, que alertó a las patrullas.
Los hombres habían fabricado balones de marihuana, haciendo un envoltorio redondo con plástico y cinta adhesiva, y se disponían a lanzarlos por encima del muro exterior de la prisión. Esa droga estaba dirigida a surtir las plazas de vicio de los pabellones de la cárcel.
Al notar la presencia de los uniformados, los jíbaros huyeron en motocicletas, protagonizando una “persecución cinematográfica”, en palabras del coronel Suárez, tras la cual fueron detenidos. Les incautaron cinco de estos balones de yerba.
El cuarto distribuidor de drogas fue apresado en inmediaciones del Parque de los 50 Mil Metros, con cuatro libras de marihuana en su haber.
Según el oficial, los cuatro capturados fueron enviados a la cárcel por un juez de control de garantías. Tienen múltiples anotaciones judiciales por el tráfico de estupefacientes y trabajan para la banda “la Inmaculada”.
Esta organización criminal, heredera de “los Rastrojos” y del cartel del Norte del Valle, ha sido noticia en lo corrido del año por sus constantes amenazas contra funcionarios del Estado, en especial los que trabajan para el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec).
De igual manera, la banda es sospechosa del asesinato del coronel (r) Elmer Fernández, director de la cárcel La Modelo de Bogotá, quien fue acribillado por sicarios el pasado 16 de mayo.
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