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Precluyen denuncia de Hollman Morris en contra de Lina Castillo, quien lo había denunciado por acoso: “el escrache no es delito”

Una jueza del Juzgado 86 penal municipal de Bogotá concluyó que el escrache de la periodista Castillo no incurre en los delitos de injuria y calumnia, por lo que frenó el proceso en su contra, el mismo que Hollman Morris inició alegando inocencia.

  • La denuncia de Castillo fue realizada en 2019. FOTOS: COLPRENSA.
    La denuncia de Castillo fue realizada en 2019. FOTOS: COLPRENSA.
hace 2 horas
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En 2019, Lina Castillo denunció a Hollman Morris por conductas relacionadas con actos de presunto acoso sexual. Dos meses después, a Castillo la amenazaron con matarla si no guardaba silencio. Cuatro años después, Morris la denunció por presunta injuria y calumnia, alegando que su relato sobre acoso había sido falso.

Ahora, tras años de batallas legales, una jueza le dio la razón: su escrache (protesta pública y social que se hace contra una persona señalada de cometer delitos, abusos o actos de corrupción) no constituyó injuria ni calumnia, sino el ejercicio de uno de sus derechos constitucionales.

La decisión fue tomada por una jueza del Juzgado 86 penal municipal de Bogotá, quien recordó que la Corte Constitucional ha sostenido que el escrache, entendido como la denuncia pública de presuntos hechos de violencia basada en género, es una forma de ejercicio de la libertad de expresión con una protección constitucional reforzada, porque contribuye a visibilizar un problema de interés público y puede servir como mecanismo de denuncia cuando las víctimas consideran insuficientes las vías institucionales.

Es decir, la denuncia pública que hizo Castillo en 2019 no constituye, según la jurisprudencia, un delito por injuria y calumnia.

Sin embargo, la jueza separó uno de los hechos que contemplaba el caso: la acusación de Castillo contra Morris en donde aseguró que un vehículo del esquema de seguridad de Hollman Morris la había atropellado, causándole graves heridas e incapacidad.

Ahora, aquella parte restante del proceso judicial fue trasladado al despacho de la magistrada Marcela Abadía, fiscal tercera delegada ante la Corte Suprema de Justicia, quien analizará el caso desde una perspectiva con enfoque de género.

Tras conocer la resolución, Lina Castillo aseguró que fue un camino arduo que estuvo marcado por presunto acoso de parte de la familia de Morris y de medios de comunicación alternativos: “me señalan, pero, su señoría, hoy lo escuché y sentí el frío en mi cuerpo, sobre las amenazas que sufrí en Choachí (...) pero lo que más me duele es que vengan y me digan ladrona”.

Lea aquí: Benedetti, Hollman, Lizcano y Flórez: el lastre por denuncias de presunto acoso sexual y violencia de género en la entraña del petrismo

La periodista añadió que no ha sido la única mujer que ha denunciado a Morris por los presuntos delitos de acoso sexual y laboral.

“Yo no le deseo esto a nadie, no le deseo esto a ninguna mujer, a ninguna mujer en Colombia le deseo lo que viví: tener en contra al movimiento político que lideró por cuatro años. Ni un solo contrato en lo público tuve, y se puede revisar”, concluyó Castillo.

¿Por qué Lina Castillo denunció a Hollman Morris?

Todo habría ocurrido cuando fue consejera distrital de Juventud en el Concejo Distrital de Planeación Territorial. Allí conoció a Morris, y éste le dijo: “te propongo pagarte 400.000 pesos semanales mientras tú te pones en la tarea de buscar noticias y prensa sobre la crisis de salud pública en Bogotá”.

El acuerdo fue verbal. Es decir, no quedaron documentos que probaran que ella trabajaba para Morris. Ese es uno de los argumentos que el gerente de RTVC utiliza para sustentar que, según él, las denuncias de Castillo serían totalmente falsas. Al mismo tiempo, siguen circulando fotos de Castillo en la oficina.

En su momento, en una entrevista con La FM, Castillo había comentado en ese entonces que “además de las típicas frases por ir en falda, soy de rasgos morenos, un día empezó el primer comentario, salió alusivo al tema de que quería estar con una morena y me picaba el ojo. Una vez salimos a almorzar con todo el equipo, me pidió que me sentara al lado de él y me tomó de las piernas. En ese momento empecé a distanciarme del equipo, a distanciarme un poco de toda la parte del trabajo y pues de la parte laboral”.

Incluso, este jueves, la excolega de Castillo, Carolina Valencia, corroboró sus denuncias. En declaraciones a Blu Radio, Valencia, quien fue secretaria privada de Morris, afirmó haber sido testigo de los comportamientos inapropiados:

“A Lina le tenía un gran morbo en esa oficina... Sí le tocó las piernas en un restaurante, fui testigo. Decía ‘quiero negra’, le decía mucho que se pusiera falda porque así alegraba la vista en la oficina. Esas palabras con contenido sexual siempre estuvieron en palabras de Hollman hacia Lina”.

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La exsecretaria contó que en el ambiente laboral, “eran siempre muy morbosos. Incluso, alguna vez pusieron películas porno en el computador del Concejo y empezaron a preguntarnos que si nos gustaba, que sí lo hacíamos así”.

Y agregó: “Era de verdad asfixiante y asqueroso y, como dijo Lina y en eso coincidíamos muchas veces, era como: a qué horas vamos a salir de esta oficina, porque era un infierno, realmente el ambiente de esta oficina”, dijo en la emisora.

La denuncia completa fue expuesta por el medio con enfoque de género: Volcánicas. En el relato, Castillo aseguró que, en una ocasión, durante un almuerzo: “me senté al costado izquierdo de Hollman. Él se golpeó las piernas con las palmas de sus manos y me dijo: ‘Siéntate acá negrita, este es tu puesto’ y yo me negué”.

También le habría hecho, según Castillo, comentarios como que se fuera en falda a los debates importantes del Concejo para: “distraer a todo el mundo y que votaran negativo”.

Tras las denuncias llegaron las intimidaciones. Según Castillo, la habrían llamado para amenazarla, y una vez, en un municipio a las afueras de Bogotá, hombres armados la llevaron hasta un potrero, donde le pusieron una pistola en la boca.

“Nunca me quitaron el celular, ni me esculcaron la maleta, solo me dijeron que eso me pasaba si seguía hablando de Hollman, que me quedara callada. Que callada era mucho mejor para mí, mi mamá y mi hermana”, narró.

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Preguntas frecuentes.

¿Por qué la jueza consideró que el escrache de Lina Castillo está protegido por la Constitución?
Una jueza determinó que la denuncia pública de Lina Castillo no constituye injuria ni calumnia. Concluyó que su escrache está protegido por la libertad de expresión al tratarse de una denuncia sobre presunta violencia basada en género.
¿Qué parte del proceso entre Lina Castillo y Hollman Morris sigue en investigación?
La investigación sobre la acusación de que un vehículo del esquema de seguridad de Hollman Morris habría atropellado a Lina Castillo continuará en otro despacho judicial, donde será analizada con enfoque de género.

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