El presidente Gustavo Petro dio la orden de quitar la licencia de salud a las EPS “más malas”. El anuncio lo hizo en su alocución presidencial de este 27 de abril, en la que el tema central supuestamente sería hablar de la situación de orden público del suroccidente del país.
“Las EPS y los señores del oligopolio de la importación de medicinas están saboteando para que no podamos aprobar la reforma a la salud; son los responsables de este desastre”, dijo.
¿Qué implica esta decisión?
La decisión implica que se cerrarían aquellas EPS con más quejas de los usuarios. En otras palabras, las EPS sancionadas perderían la capacidad de operar en el sistema de salud, ya que no podrían administrar recursos públicos ni ofrecer el Plan de Beneficios en Salud.
Como las EPS sancionadas no podrán operar ni administrar recursos del sistema de salud, mientras se reorganizaría la atención de millones de usuarios.
Una pregunta que surge es: ¿a dónde irían esos pacientes? Como prácticamente todas las EPS enfrentan dificultades, esto implicaría una bola de nieve o un efecto dominó al que el propio presidente se ha referido.
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La decisión se sustenta en el decreto 780 de 2016, que permite revocar la autorización por fallas reiteradas en la atención, manejo financiero o uso indebido de los recursos públicos.
Ahora bien, Petro aprovechó para ufanarse de su poder presidencial: “Si los superdelegados esos no intervienen y no cumplen con el presidente, y la vigilancia en salud es una función constitucional del presidente, que se delega a una superintendencia, se quitan las licencias de salud en lo peor que tengamos. No voy a vengarme, sino lo peor, porque no merecen estar en el terreno nacional”.
La denuncia de Quintero
La decisión de Petro fue anunciada justo después de que el cuestionado exalcalde de Medellín, Daniel Quintero, mostrara un mensaje de supuestas directivas de una IPS que lo estarían buscando para manipular influencias y así seguir operando.
“Te escribo porque mis tíos tienen la IPS más grande en salud mental en Latinoamérica. Nos gustaría conversar contigo; hemos tenido problemas con los pagos y estaríamos en la disposición de dar un porcentaje sobre las facturas”, dice el mensaje.
Tras la lectura del mensaje, Petro dijo: “Esta es la corrupción en la salud (...) aquí lo presentamos en público, ya es materia de investigación penal y se entregó a la Fiscalía, como corresponde”.
El presidente también habló de que, si las EPS se vuelven gestoras, dejarían de hacer trámites y la ADRES (Administradora de los Recursos del Sistema General de Seguridad Social en Salud) asumiría directamente los pagos, “sin conducción de EPS”.
Ante eso, dijo: “Por eso podemos garantizar mejoría en los trámites”. Después, le llamó la atención al ministro de Salud Guillermo Alfonso Jaramillo:
“Usted hizo una propuesta que no veo ejecutando: ADRES paga en cualquier farmacia las medicinas que los enfermos lleven si no se la entrega el gestor farmacéutico (...) se acabó la manipulación y el sabotaje en medicina, como que no le den cita a los pacientes en las EPS”.
El caso de Coosalud
Según cifras mostradas por Petro, la EPS con peores estados financieros es Coosalud, que justamente está enredada en una pelea de poderes: mientras el Tribunal Administrativo de Bolívar ordenó la suspensión de la intervención del Gobierno y pidió devolver la EPS a sus directivos previos, hasta ahora eso no se ha ejecutado.