La comunidad universitaria de la Universidad EAFIT lamentó el fallecimiento del profesor Roberto Rochel Awad, quien durante más de 30 años fue una mente fundamental del Departamento de Ingeniería Civil.
Desde estudiantes hasta profesores lamentan su partida y recuerdan el enorme legado que deja en la academia, luego de una extensa trayectoria.
El profesor es recordado por sus múltiples aportes a la ingería de la ciudad. Uno de ellos fue la revelación de las fallas estructurales en nueve edificios del Grupo CDO. Justo dos días después del colapso de la torre seis del edifcio Space, el ingeniero detectó las fallas estructurales del edificio Continental Towers.
Rochel, profesor emérito de EAFIT, llegó a la universidad en 1982 como profesor de la facultad de Ingeniería Civil, donde dedicó 31 años de su vida, incluso después de su retiro oficial en 2012, siguió siendo profesor de cátedra.
Su compromiso con su profesión no solo se reflejó en su paso por las aulas, sino también en su papel como jefe de programa, líder de la especialización en Ingeniería Sismorresistente (que él mismo creó), y en su paso por el Consejo Directivo de la Universidad.
Nacido en Ocaña, Norte de Santander, Rochel se gradó de la Universidad Nacional de Colombia. Sin embargo, su nombre se hizo notar no solo por su trabajo como consultor, sino por sus aportes académicos en universidades como la Universidad del Norte y la Universidad Industrial de Santander, donde también fue profesor de cátedra.
Uno de sus mayores legados en su paso por EAFIT fue su aporte al diseño de varios edificios del campus, entre ellos, el icónico bloque 19, conocido como el Edificio de Ingenierías.
Su gran experiencia como ingeniero estructural fue puesta al servicio del país, asesorando entidades públicas y privadas, y liderando investigaciones luego de desastres sísmicos tanto en Colombia como en Chile y Haití.
En un comunicado de la comunidad universitaria, afirmaron que el profesor Roberto será recordado por su calidez humana y su cercanía con los estudiantes. “Con un particular sentido del humor, siempre estuvo dispuesto a enseñar y abrir puertas para nuevas oportunidades”.
“Roberto personificó como profesor nuestro propósito de inspirar vidas y, a través de ello, transformar la sociedad”, expresó la rectora de EAFIT en su mensaje de despedida.