El Escuadrón Móvil Antidisturbios es un recurso extremo y las autoridades deben tener absoluta claridad sobre cuándo y cómo debe intervenir.
La protesta social es cada vez más frecuente en Colombia, una nación donde las personas consideran que si no se hacen sentir en la calle sus problemas no tendrán solución. FOTO
Esteban Vanegas
29 de abril de 2017
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No obstante la sanción de seis meses impuesta al agente que, la semana pasada, lanzó una granada lacrimógena a un grupo de personas en situación de discapacidad que protestaban en la Plaza de Bolívar, en Bogotá, la estructura, conformación y el trabajo del Escuadrón Móvil Antidisturbios (Esmad) deben ser revisados, a fin de que actúe donde realmente se requiere y bajo los parámetros para los que fue creado.
Al respecto, el catedrático universitario y experto en Derecho Internacional Humanitario, Guillermo Arismendi, afirma que los miembros del Esmad han sido configurados y estructurados como una fuerza de choque. “Para ellos, toda protesta social es protesta antisocial y toda reinvindicación social es un atentado contra el orden público o la...