En la instalación del Bloque Parlamentario de Bogotá - Región, en el que participaron Gobierno, el Congreso, los entes territoriales, el sector privado y la ciudadanía para formular propuestas para el Plan Nacional de Desarrollo, el ministro Guillermo Reyes dejó claro que la posición del gobierno es avanzar lo más rápido posible en la construcción de la primera línea del metro elevado de Bogotá que ya está en marcha.
Algunas voces como la del ex Alcalde de Bogotá, Enrique Peñalosa, y el ex candidato presidencial Federico Gutiérrez habían hecho un llamado de alerta sobre un posible retraso en las obras del metro después de que el presidente Petro le pidiera un informe al consorcio chino en el que determinara qué tan factible era hacer un cambio en el diseño de la primera línea —que se contrató toda elevada— para que al menos 10 de los 24 kilómetros fueran subterráneos.
El ministro, en la misma línea en la que se pronunció ayer la alcaldesa Claudia López, hizo un llamado a la calma y fue claro en que se trataba simplemente de una “consulta respetuosa” al contratista que deberá dar su dictamen a más tardar el próximo 8 de enero.
“No pretendemos cambiar contratos a la fuerza, lo queremos hacer por medio de acuerdos entre los interesados. No habrá cambio de trazados por el momento y no serán una imposición”, aclaró el cuestionado ministro de Transporte.
Ayer, la alcaldesa de Bogotá se pronunció en un tono similar y defendió la petición de presidente aunque fue vehemente en que esta no pararía las obras que están avanzando y que en caso de que finalmente los chinos den el aval para hacer el cambio en los diseños, los sobrecostos deberían ser asumidos por el Gobierno Nacional, quien es el responsable del 70% de la financiación de esta primera línea del metro.