Con la captura y judicialización de los hermanos Juan Pablo y Diego Armando Gómez Cardozo, presuntos responsables del secuestro y “paseo millonario” a Diana Ospina el pasado mes de febrero, la Fiscalía reveló detalles de las cerca de 40 horas que la mujer estuvo retenida luego de abordar un taxi a las afueras de una discoteca en Bogotá.
Ospina desapareció en la madrugada del domingo 22 de febrero tras salir de la discoteca Theatron, en la localidad de Chapinero, y apareció un día después, en la noche del lunes 23, tras llegar por sus propios medios al CAI Mirador, ubicado en el kilómetro 5 de la vía que comunica a Bogotá con Choachí, en una zona rural a varios kilómetros de la discoteca.
En contexto: Apareció con vida Diana Ospina en Bogotá: esto se sabe
Un día después de volver a casa, el 24 de febrero, la mujer entregó testimonio a la Fiscalía sobre lo que había vivido durante las horas de su secuestro bajo la modalidad de “paseo millonario”.
Su declaración fue clave para dar con la captura de los hermanos en la madrugada de este 28 de marzo y para que fueran imputados de los delitos de secuestro extorsivo agravado y hurto calificado y agravado.
Ospina contó que luego de que el taxi llegara hasta el lugar de destino, su casa ubicada en el barrio Santa María del Lago, en la localidad de Engativá, el conductor se detuvo unos metros después del lugar que ella le indicó.
Ella preguntó el valor de la carrera y fue entonces cuando “sorpresivamente y con violencia la abordaron dos sujetos por lado y lado”.
“El sujeto que subió al taxi por la parte izquierda la cogió del cabello agresivamente, diciéndole que se quedara quieta, sometiéndola y poniéndole su cabeza entre las piernas de él para que no pudiera mirar hacia arriba”, indicó la Fiscalía durante la audiencia en contra de los dos hermanos.
Siga leyendo: Taxista que recogió a Diana Ospina ya declaró ante la Fiscalía: dijo que no está implicado en el caso, pero tiene antecedentes
El taxi volvió a moverse y durante el trayecto, que ya era desconocido para Diana, pidió angustiosamente que no le hicieran daño.
“Ella gritó que no le fueran a hacer nada, que no la mataran. El sujeto que estaba a su costado derecho, le quitó el celular de las manos y le comenzó a gritar que le diera las claves de las aplicaciones bancarias”, agregó la fiscal que lleva el caso.
En el relato también señalan que el conductor del taxi de placas ESN 170 “le preguntó por las tarjetas bancarias y ella le dijo que no las llevó”.
La conducta de los hombres que la sujetaban y del conductor reveló entonces que su intensión era robar a la mujer bajo la modalidad del “paseo millonario”.
Los sujetos aumentaron la violencia contra Diana al no poder acceder a sus cuentas bancarias.
“Se alteraron y se pusieron más agresivos, jalándole el cabello y dándole puños en la cabeza. La siguieron sometiendo mientras el carro estaba en movimiento, le preguntaron sobre las claves de sus tarjetas y la clave del teléfono. Por sus nervios, no pudo responder efectivamente y esto los enfadó más. La sometieron presionándole la cabeza con más fuerza y amenazándole con que si no cooperaba la iban a matar”.
Otra parte del testimonio que sirvió como acervo probatorio señala el momento en el que la mujer se queja ante quienes la tienen retenida por su malestar físico ante las agresiones.
“Ellos le respondieron que no lo iban a hacer nada. En medio del trayecto, pararon el taxi, se bajó el conductor y la persona que la tenía sometida le pidió que le comprara una botella de agua, le ofreció, ella respondió que ‘no’ y él sarcásticamente le dijo que no le iba a echar nada”.
Le puede interesar: Abogado de Diana Ospina presentó cargos por secuestro extorsivo agravado: “No puede quedar impune”
Los hermanos Juan Pablo y Diego Armando Gómez Cardozo fueron capturados la mañana de este sábado, según confirmó el alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán. Tras imputarle los delitos, los hos bombres aceptaron cargos.
El mandatario capitalino aseguró que brindará “todo el apoyo” a la Fiscalía en la solicitud de medida de aseguramiento para que los capturados “queden privados de la libertad cuanto antes y dejen de ser una amenaza a la integridad de los ciudadanos”.