Una tensa situación de orden público se presenta en Bogotá debido a una jornada de protestas de comunidades indígenas que al parecer se ha convertido en una retención masiva de funcionarios y ciudadanos en las instalaciones del Ministerio del Interior.
Lo que inicialmente se reportó como el bloqueo de unos 200 trabajadores, fue rectificado por el secretario de Gobierno de Bogotá, Gustavo Quintero, quien confirmó que aproximadamente 1.300 personas quedaron atrapadas dentro de los edificios Bancol y BIP.
La jornada comenzó alrededor de las 9:30 a. m., cuando integrantes de la comunidad Embera ingresaron por la fuerza y obstruyeron las salidas de la sede ministerial, ubicada en la carrera octava con calle 12.
Con el paso de las horas, la tensión aumentó debido a que entre los retenidos se encontraban mujeres embarazadas, adultos mayores y personas con complicaciones de salud que no habían podido ingerir alimentos.
En un acto de desesperación, según reportan distintos medios en Bogotá, varios funcionarios utilizaron hojas de papel para lanzar mensajes desde las ventanas pidiendo ser liberados. También hay reporte de manifestantes que sobrepasaron los filtros de seguridad e intentaron acceder a diversas áreas de las instalaciones.
Ante la negativa de los manifestantes de permitir la evacuación, se ordenó la intervención de la Unidad de Diálogo y Mantenimiento del Orden (UNDMO). La acción policial para abrir corredores seguros desencadenó fuertes enfrentamientos en los que se utilizaron gases lacrimógenos, mientras que los manifestantes respondieron lanzando piedras y otros objetos contra los agentes.
La situación empeoró cuando, cerca de las 4:50 p. m., se reportaron actos de vandalismo, incluyendo la ruptura de vidrios de la sede ministerial.
Gestores de convivencia de la Alcaldía de La Candelaria colaboraron en la evacuación de los funcionarios afectados por los gases durante los disturbios. Hasta el momento, la situación sigue bajo monitoreo constante de las autoridades.
Según el Ministerio del Interior, liderado por Armando Benedetti, el conflicto se agudizó cuando los líderes indígenas abandonaron las mesas de diálogo tras exigir soluciones inmediatas para un cambio de albergue, rechazando retornar a la UPI Florida.
Al parecer, las comunidades, que se encuentran en Bogotá desde hace 15 días, exigen el cumplimiento de un pliego de peticiones que incluye temas de infancia, adolescencia, reubicación y ayuda humanitaria.