La Dirección de Fiscalías Nacionales contra el Terrorismo capturó a siete suboficiales del Ejército (seis sargentos y un soldado profesional), un policía y nueve particulares, que al parecer conformaban una organización dedicada al tráfico de armas, municiones y explosivos tanto para las Farc (frentes VI y X) como para la delincuencia común y las bacrim.
Las 17 capturas se realizan en este instante en Bogotá, Popayán, Puerto Berrío y Tolemaida, con apoyo del Grupo Antiextorsión de la Policía Nacional.
La Fiscalía Especializada contra el Terrorismo tiene evidencia de que la organización desarticulada estaba actuando desde 2012. El material con el cual traficaban era sustraído de diferentes guarniciones militares.
Los detenidos serán trasladados esta tarde a Bogotá para las correspondientes audiencias de control de garantías en las cuales se imputarán delitos como tráfico de armas y peculado por apropiación.
De acuerdo con el Ejército, en coordinación con la Policía Judicial de la Dirección Antisecuestro y la Fiscalía partir del mes de octubre del año 2014, dieron inicio a la operación ‘Marfil’, desarrollada simultáneamente en las ciudades de Bogotá, Ibagué, Melgar, Guacarí, La Loma, Puerto Berrio y Argelia.
“Los integrantes de la Logística Militar, utilizando sus cargos administrativos, realizaban movimientos ilegales en el Sistema de Aplicación y Producción de procesamiento de datos (SAP) y, a su vez, emitían conceptos técnicos falsos de pérdida de material de armas, municiones y optrónicos (visores nocturnos), con el fin de darlos de baja definitiva en la Institución, así, traficarlos con los frentes 10, 6 y la columna móvil ‘Teófilo Forero Castro’ de las Farc”, indicó el Ejército.
Estas dos columnas de las Farc se consideran las más beligerantes de este grupo guerrillero. La investigación se inició luego de la captura de una persona que tenía 8.000 cartuchos de munición de fabricación Indumil, que pertenecían a unidades de la Primera Brigada del Ejército en Boyacá y cuyo destino, presuntamente, era el frente 10 de las Farc, se dio inicio a una investigación de carácter interno el 13 de septiembre de 2013.
“Esta estructura delinquía desde hace dos años aproximadamente, utilizando como modus operandi la penetración de almacenistas de material de guerra, quienes legalizaban en falsas actas y en el sistema SAP diferentes transacciones ficticias que permitían hurtar el material a las unidades y, posteriormente, venderlo a las redes de apoyo al terrorismo”, afirmó el Ejército en un comunicado.
Se estableció que la red de tráfico ilegal de armas, logró comercializar 100.000 cartuchos aproximadamente de diferentes calibres, mil granadas y diferentes armas, entre las que se destacan 30 fusiles y 10 ametralladoras M-60.
“Una vez fuera de las unidades militares, el material hurtado era almacenado en viviendas particulares donde habitaban miembros de las Farc, quienes eran los responsables de extraer el material en pequeñas cantidades y enviarlo a través de empresas de transporte público o encomienda a las áreas bases de los frentes 10, 6 y la columna móvil ‘Teófilo Forero Castro’ de las Farc”, sostuvo el Ejército.
La red de tráfico de armas estaba conformada por 20 personas, entre los cuales se encontraban siete suboficiales y un soldado profesional activos; dos suboficiales y un soldado profesional en retiro, quienes hacían parte de Batallones de Mantenimiento, Abastecimiento, Apoyo y Servicios para el Combate, Ingenieros, Infantería y la Dirección de Armamento. Así mismo, nueve civiles integrantes de las Farc.
Soldados que vendían armas a guerrillas traicionaron la patria: Mindefensa
El ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, se refirió a las recientes órdenes de captura emitidas por la Fiscalía contra uniformados del Ejército, quienes al parecer le estarían vendiendo armas a miembros de las Farc y bandas criminales, y aseguró que los uniformados vinculados a esa conducta incurrieron en traición a la patria.
Así mismo, señaló que a pesar de todo se siente orgulloso de la labor que están cumpliendo las instituciones de la Fuerza Pública, sobre todo por el “liderazgo” que está ejerciendo el comandante del Ejército, general Jaime Lasprilla, quien ha realizado varios trabajos de contrainteligencia para detectar hechos de corrupción y tomar acciones inmediatas.
Señaló que estos soldados pertenecerían a una red de tráfico de armas, que vendían estos elementos a la guerrilla de las Farc y a bandas criminales, pero que “a buena hora se logran estas capturas y estos resultados”.
Por ello, afirmó que aunque es decisión de la Fiscalía, “en mi sentir si alguien está vendiendo armas a los enemigos pueden ser acusados de traición a la patria”, concluyó.
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