Por $7.700 millones fue subastada la finca La Manuela, uno de los predios más emblemáticos que perteneció a Pablo Escobar y que durante años estuvo ligado al poder del narcotráfico en Colombia. El inmueble hace parte del proceso de recuperación de bienes incautados al crimen organizado, liderado por la Sociedad de Activos Especiales (SAE), que busca convertir estos símbolos del poder ilegal en activos al servicio de la legalidad y el Estado.
Sin embargo, para algunas víctimas del cartel de Medellín, la subasta no representa una verdadera reparación. Así lo manifestó Carlos Mario Zuluaga Valencia, hijo del magistrado Gustavo Zuluaga Serna, asesinado por orden de Escobar en la década del 80, quien aseguró que la subasta de La Manuela no significa nada, debido a que a su concepto, en Colombia nunca ha existido una reparación real ni justicia para quienes padecieron la violencia del narcotráfico.
Le puede interesar: La millonaria suma por la que fue subastada la finca La Manuela en Guatapé, que era de Pablo Escobar
“Para nosotros no es nada significativo ni es una muestra de que el Estado esté en capacidad de reparar o de impartir justicia. La mayoría de las personas del cartel de Medellín que está libre tuvieron algún tipo de justicia en el exterior o nunca fueron capturados. Esto no significa nada”, afirmó Zuluaga.
Carlos Mario recordó que, en su caso, la única forma de reparación fue simbólica y vino desde los medios de comunicación, al visibilizar el asesinato de su padre y las graves heridas que sufrió su madre, quien además se encontraba en estado de embarazo y en condición de indefensión.
Es de anotar que la presidenta de la SAE, Amelia Pérez, aseguró que los recursos obtenidos con la subasta ingresarán al fisco para apoyar a las víctimas, sin embargo, Zuluaga cuestionó que esto sea posible debido a la cantidad de víctimas que hay del cartel de Medellín.
“Las víctimas son miles, infinitas. No sé cómo irán a hacer esa reparación con un solo inmueble, ni a dónde van a parar esos recursos. No creo que realmente vayan a las víctimas”, sostuvo.
Finalmente, el llamado de las víctimas sigue siendo el mismo: verdad, justicia y reparación integral. Para Zuluaga, la reparación económica nunca ha existido, incluso décadas después de los hechos.
“El Estado fue negligente, la política estuvo permeada por el narcotráfico en temas políticos. Es muy difícil creer. No creemos en este tipo de situaciones. Desde nuestro punto de vista creemos que Colombia sigue peor que lo que estuvo en aquella época, porque con esos dineros se siguen comprando conciencias y se sigue haciendo política”, concluyó.
Regístrate al newsletter