Son 564 metros de la avenida El Poblado, donde antes predominaba el gris, por los que ahora pueden observarse 18 árboles, 25 palmeras y 13.000 plantas que reverdecen el separador de esta vía. Este corredor, al igual que los que ya están listos en las avenidas Oriental, Ferrocarril y Guayabal, hacen parte de un plan para recuperar la conectividad ambiental en Medellín.
Al terminar el año, la Secretaría de Infraestructura, entidad que ejecuta la transformación, espera entregar otros cuatro en trayectos viales y tener al menos 12 en retiros de quebradas.
En este de El Poblado invirtieron $1.430 millones y, gracias a su ejecución, la conectividad de flora y fauna está asegurada desde Premium Plaza hasta el sector Los Huesos, en la avenida Oriental.
“Este corredor es un sello de sostenibilidad y conservación de especies existentes y nuevas que llegan a la ciudad”, expresó Paula Palacio, secretaria de Infraestructura.
Con variedades de plantas como clerolendo, curcúlico, liriope, helecho boston y philodendron, la Administración busca mitigar el efecto de las islas de calor generadas por la predominancia de construcciones frente a las zonas verdes urbanas.
Precisamente así lo consideró el concejal Daniel Carvalho, quien participó de una jornada de siembra en este corredor y manifestó que el plan ambiental es una buena iniciativa para “darle un nuevo paisaje a zonas de la ciudad que tenían una estructura demasiado dura”.
Desde la Mesa Ambiental de El Poblado celebraron la llegada de estos trayectos a la comuna 14. José Fernando Álvarez, integrante de esta organización, indicó que otro aspecto importante es la conexión entre quebradas como La Presidenta, La Paulita o La Volcana.
Agregó que “los árboles que están sembrando dan alguna clase de fruto, bayas que sirven para alimentar no solo a pájaros sino a toda la fauna que comienza a retornar a la zona; además, también llegan los polinizadores”.
El líder ambiental señaló que el Plan de Ordenamiento Territorial todavía tiene ambigüedades que dificultan saber quién está autorizado para cambiar sus jardines por cemento, pero al menos con los corredores verdes compensan dichas falencias.