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Antioquia | PUBLICADO EL 23 enero 2022

¿A quiénes pusieron a cuidar el queso?

Presuntas irregularidades al nombrar a auditores internos del conglomerado municipal le podrían enredar la alcaldía a Daniel Quintero.

  • La posesión de los funcionarios la hizo el 3 de enero el alcalde (e), Juan Pablo Ramírez, pues Quintero estaba en vacaciones. FOTO tomada de twitter
    La posesión de los funcionarios la hizo el 3 de enero el alcalde (e), Juan Pablo Ramírez, pues Quintero estaba en vacaciones. FOTO tomada de twitter
  • ¿A quiénes pusieron a cuidar el queso?
  • ¿A quiénes pusieron a cuidar el queso?
  • ¿A quiénes pusieron a cuidar el queso?
  • ¿A quiénes pusieron a cuidar el queso?
  • Decreto en el cual el alcalde nombra al auditor en EPM.
    Decreto en el cual el alcalde nombra al auditor en EPM.
  • La posesión de los funcionarios la hizo el 3 de enero el alcalde (e), Juan Pablo Ramírez, pues Quintero estaba en vacaciones. FOTO tomada de twitter
    La posesión de los funcionarios la hizo el 3 de enero el alcalde (e), Juan Pablo Ramírez, pues Quintero estaba en vacaciones. FOTO tomada de twitter
  • ¿A quiénes pusieron a cuidar el queso?
  • ¿A quiénes pusieron a cuidar el queso?
  • ¿A quiénes pusieron a cuidar el queso?
  • ¿A quiénes pusieron a cuidar el queso?
  • Decreto en el cual el alcalde nombra al auditor en EPM.
    Decreto en el cual el alcalde nombra al auditor en EPM.

Aunque el secretario de Inclusión Social, Juan Pablo Ramírez, fue quien apareció en la foto posesionando a 22 jefes de control interno de diferentes entidades del Municipio, a principios de este mes, es al alcalde Daniel Quintero el que le tocará responder por las presuntas anomalías que existieron en el nombramiento de los funcionarios. El tema es tan grave que podría incluso costarle el puesto y una inhabilidad para ejercer cargos públicos.

Por esos días el mandatario disfrutaba de unas vacaciones y dejó como encargado a su amigo y miembro de la primera línea de defensa de su administración. Por eso, el acto que se hizo en el auditorio Guillermo Cano de la Alcaldía lo presidió Ramírez, quien esa noche puso en redes sociales varias fotos y una nota de complacencia por la segunda “palomita” de poder que le daban.

“Gracias al alcalde @QuinteroCalle por darme nuevamente el honor de encargarme de la Alcaldía de mi ciudad. Hoy, en desarrollo de esas funciones, presidí la posesión del Secretario de Evaluación y Control, y los nuevos jefes de control interno del Conglomerado público de Medellín”, escribió.

Las oficinas de control interno son las encargadas de vigilar y prevenir riesgos de corrupción, pérdida de recursos públicos o alguna falla en el servicio. Su función cobra especial relevancia en el contexto del conglomerado municipal si se tiene en cuenta que la holding pública —29 entidades controladas por la Alcaldía y 17 asociadas—, maneja activos por $57 billones, cuenta con un patrimonio de $33 billones y dominan una burocracia de 67.000 puestos de trabajo.

Para una administración que ha estado inmersa en serios cuestionamientos por la contratación y el aprovechamiento del presupuesto con fines políticos, las cabezas de las oficinas de control interno son estratégicas si lo que se quiere es borrar el rastro de sus actuaciones.

Antes, a los auditores los nombraban los propios gerentes de cada entidad, pero el Estatuto Anticorrupción (Ley 1474 de 2011) dejó esa misión en los alcaldes, gobernadores y el propio Presidente de la República, dependiendo del carácter local, regional o nacional de la entidad.

La norma dispuso también que el periodo fijo de cuatro años se repartiera así: dos años en una administración y dos en la siguiente, en aras de que no fueran “de bolsillo” del gobernante de turno. Pero otra manera de verse es que a un gobernante con inclinaciones non sanctas le dan dos años de gabela con auditores hechos a la medida de sus necesidades.

En 2020, el decreto 403 planteó la necesidad de darle altura a esta tarea y puso cierto grado de exigencia, y que fuera por “mérito”, para llegar a las oficinas de control interno.

Según la pauta, lo ideal es que haya un concurso amplio, pero es opcional. Lo que no se puede soslayar es que sí se cumplan los requisitos mínimos en cuanto a conocimientos y experiencia, algo que justamente está en cuestión en varios de los nombramientos que se acaban de hacer en el Municipio de Medellín y por los cuales el funcionario que firmó los nombramientos se haría responsable.

De acuerdo con el decreto 1083 de 2015, para llegar a esos cargos solo sirve experiencia relacionada con control interno, administración de riesgos y prevención de desastres, pero Quintero y la Secretaría de Gestión Humana y Servicios a la Ciudadanía habrían forzado en muchos casos la norma para poder enganchar a personas que no cumplen el perfil.

Varios concejales y organizaciones sociales están preparando derechos de petición para que los responsables en la Alcaldía les indiquen los parámetros que rigieron este proceso y así ver si se corrobora la sospecha de que no se ajustó a la ley.

Mientras tanto, EL COLOMBIANO accedió a la mayoría de los decretos de nombramiento y a algunas hojas de vida y hay serios indicios de que no cumplen esos requisitos los nuevos funcionarios de control de al menos cuatro entidades que revisten gran importancia, pero podrían ser muchos más. Entre estos están el Secretario de Evaluación y Control de la Alcaldía, Diego Cifuentes; el vicepresidente de Auditoría Corporativa de EPM, Gustavo Alejandro Gallego; el jefe de control interno de Ruta N, Andrés Santiago Arroyave y el de Hospital General, William Alberto Higuita.

En otras dos entidades es casi evidente que el nombramiento obedeció a pago de cuotas o favores políticos, como en el caso del jefe de Control interno del ITM, Juan Jairo García, que fue donante a la campaña de Quintero ($12 millones), y en la Empresa de Desarrollo Urbano (EDU), donde fue designada Paula Andrea Trujillo, hermana del senador Carlos Andrés Trujillo (conservador), aliado del alcalde Quintero.

Lo que se da por casi seguro, según explicaron quienes critican los nombramientos, es que habrá denuncias al respecto en la Procuraduría General de la Nación y de allí podrían derivar medidas disciplinarias.

Un especialista en derecho administrativo consultado por este medio indicó que serían aplicables las leyes 1952 de 2019 y 2094 de 2021, en las cuales la contratación de funcionarios públicos sin el lleno de los requisitos legales es considerada una falta gravísima y para determinar la pena se analiza si esta se cometió de manera intencional o no (dolosa o culposa).

Pero si es concurrente, es decir que hay varios actos ilegales asociados, como aparentemente ocurre en estos casos, se aplica la mayor sanción posible, es decir la destitución con una inhabilidad de 20 años para ejercer cargos públicos, un golpe duro para alguien como Quintero, que, según se ha conocido, tiene el proyecto de llegar a la Presidencia de la República justo en el transcurso de las próximas dos décadas

Contexto de la Noticia

Paréntesis Rotaciones y ratificaciones

Entre los funcionarios posesionados hubo dos que ya venían en el cargo y fueron ratificados: Beatriz Eliana Mejía, en Telemedellín, y Fernando Cardona en Sapiencia.

Hubo otros que ya eran parte de la Administración municipal y permanecieron en ella pero rotaron. Es el caso de Juan David Calle, quien dejó de ser secretario de Evaluación y Control de la Alcaldía para ser jefe de control interno del Colegio Mayor de Antioquia. También, Andrés Santiago Arroyave Álzate pasó de desempeñarse como subsecretario de Gestión Ambiental a ser líder de control interno de Ruta N.

un cuestionado vuelve al hospital general

El encargado en primera instancia de vigilar el desgreño en el Hospital General de Medellín, donde se han denunciado contrataciones direccionadas, despilfarro y en los últimos días fallas en la alimentación que reciben los pacientes es William Alberto Higuita Lopera, quien ya ha sido cuestionado antes por ocupar cargos sin tener el perfil.

De hecho, había sido subgerente administrativo y financiero en el General (marzo 5 a septiembre 24 de 2020) pero renunció, luego de denuncias que llegaron a Personería de Medellín y Procuraduría en el sentido de que no cumplía los requisitos. Ahora estamentos ligados con el HGM le hacen el mismo cuestionamiento, pues no cuenta con posgrado, ni los 54 meses de experiencia específica en control, como dice la ley.

Higuita, según la hoja de vida del Sigep, tiene pregrado en administración de empresas. Luego de su primera vez en el HGM saltó a la subsecretaría de Planeación de la Alcaldía. Además ha sido subsecretario en otra oportunidad, director del Banco de las Oportunidades y docente del Sena y la universidad Esumer. Muy poco que ver con el rol actual.

encargado de
rondar al alcalde

Diego Mauricio Cifuentes Hernández, el responsable de seguirle los pasos al alcalde Quintero y su núcleo en la Alpujarra, no registra en su hoja de vida ninguna experiencia vinculada directamente con el nuevo cargo de secretario de Evaluación
y Control de la Alcaldía de Medellín.

Su cuenta en Linkedin lo muestra aún como socio gerente de su firma de abogados y el Sigep destaca que viene de ser asesor jurídico en Terminales Medellín y el Banco Agrario. También, como contratista en varias empresas privadas y hasta en un centro de atención a drogadictos, pero nada que ver con gestión y prevención de riesgos de corrupción y menos al nivel de la entidad donde está.

¿cuota de miguel
quintero en ruta n?

Hasta ahora la experticia de Andrés Santiago Arroyave, el nuevo director de Control Interno de Ruta N, ha sido el medio ambiente y a juzgar por su hoja de vida el control de la gestión es un campo nuevo para él. El joven politólogo, con maestría en medio ambiente y desarrollo viene de la subsecretaría de Gestión Ambiental de Medellín. Ha sido docente en las universidades Nacional y Uniminuto, lo mismo que profesional social en el Pascual Bravo y la U. de A. Adicionalmente, habría sido del equipo de Miguel Quintero, hermano del alcalde, en el Concejo de Medellín.

habrían forzado experiencia para posesionar en epm al esposo de la prima del alcalde

La Vicepresidencia de Auditoría Corporativa de EPM es apetecida no solo por el prestigio que da sino por un salario que ronda los $30 millones mensuales. Por eso, la empresa de servicios tuvo, hasta que se posesionó el alcalde Quintero, el más alto estándar de exigencia, de acuerdo con su reglamento interno. El tope mínimo para llegar allí era tener posgrado y por lo menos 12 años de experiencia en la función que implica.

De ahí que el nombramiento de Gustavo Alejandro Gallego despertara suspicacias y el rechazo del Sindicato de Profesionales de EPM y Une (Sinpro), pues no solo está el antecedente de que el alcalde ha ubicado fichas claves suyas en una entidad que en el pasado brilló por su carácter técnico e independencia de manejo, sino porque se cuestiona si está preparado para la responsabilidad que asume.

Tras la posesión, EPM destacó que Gallego cuenta con más de 20 años de experiencia y que ha estado en varios cargos, entre ellos como contralor auxiliar en Medellín (no dice por cuánto tiempo), pero según Sinpro, en la plataforma Sigep, Gallego colgó una hoja de vida contando su paso de poco más de 14 meses como personero de La Estrella y cerca de 3 años como personero delegado de la Personería de Medellín, y no puso lo de la Contraloría. El sindicato apunta que —basándose en el Decreto 989 de 2020 del Departamento Administrativo de la Función Pública— la trayectoria en las dos personerías no sería válida en este caso, por lo que su recorrido materia de control no le daría para el tener el cargo de auditor con el rasero que había antes en la empresa ni incluso con el de los 52 meses de trayectoria de que habla el Decreto 1083.

No obstante, al percibir el ruido al respecto, cuando se anunció este movimiento burocrático, habrían modificado los certificados para que se ajustaran. De hecho, EL COLOMBIANO conoció el decreto 01 del 3 de enero en el que se aclara el cambio de documentación.

Gallego viene de una gestión polémica como gerente de en Empresas Varias y se destaca por ser pareja de Liliana Ramírez Quintero, personera del Municipio de La Estrella y prima del alcalde Quintero.

Expertos consultados por este diario expresaron la inquietud de si declaró conflicto de intereses por el último cargo, pues si se presentan casos de corrupción en EVM le tocaría conocerlos desde su posición actual.

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