Entre el 20 y el 22 de junio suele ocurrir el solsticio de verano en el hemisferio norte de la Tierra (en el que están Europa, Norteamérica, Centroamérica, parte de Asia y África), pero ¿de qué se trata?
La Tierra orbita alrededor del Sol en un ángulo que es siempre el mismo. De este modo, a lo largo del año, diferentes partes del globo reciben los rayos directos.
Cuando el Sol alcanza la cúspide en el hemisferio norte es que se dice que ocurre el solsticio de verano. A partir de ese hecho entonces, en todos los lugares al norte del Trópico de Cáncer, el día (hoy) es mucho más largo de lo normal y comienza la temporada de calor.
Los días previos habrían estado alargándose de a poco y, después del solsticio, comienzan a acortarse, pero ojo: solo en los países del norte de la Tierra.
¿Qué pasa mientras tanto en el hemisferio sur?
El hemisferio sur (en el que se ubican Suramérica, parte de África y Oceanía), mientras tanto, se prepara para que ocurra todo lo contrario.
Durante el solsticio de verano, esta zona de la tierra vive el día más corto del año y la llegada de días más fríos. De ahí en adelante, además, los días comienzan a ser cada vez más largos (hay más horas de luz) hasta que llega el solsticio de diciembre.
Este último fenómeno a finales del año, también llamado solsticio de invierno, ocurre cuando el Sol se encuentra sobre el Trópico de Capricornio.