Lavarse las manos con jabón y agua es la orden que reciben todavía los niños de sus padres aunque hoy muchos de estos han cambiado por un producto que hizo carrera rápido en un mundo dominado por las bacterias: los antibacteriales o jabones antisépticos.
Luego de años de espera, la oficina de medicinas y alimentos de Estados Unidos (FDA) prohibió el uso de esos antibacteriales para el hogar, dejando su uso solo para centros hospitalarios.
Dos razones básicas: no son muy efectivos para eliminar las bacterias y algunos contienen ingredientes que es mejor evitar ante la posibilidad de que sean nocivos.
“Los consumidores pueden pensar que los lavados con antibacterial son más efectivos para evitar la diseminación de gérmenes, pero no tenemos evidencia...