La tradicional destreza para atar nudos por la que son reconocidos los scouts, poco a poco se va extendiendo también a las redes sociales y el ciberespacio. El movimiento Scout, que durante décadas hundió sus raíces en la vida entre la naturaleza y la convivencia personal, ahora ve en las comunidades virtuales otro espacio válido para la interacción entre jóvenes exploradores y el desarrollo de servicios sociales.
Cursos de primeros auxilios, tutoriales de campismo, instructivos de amarres y hasta intercambios de insignias, son algunas de las motivaciones que agremian a cerca de 7 mil personas que integran el grupo en Facebook de la ASC —Asociación de Scouts de Colombia—, entidad dirigida por Fabio Castañeda, Jefe Nacional Scout, quien asegura que como toda herramienta, el éxito en su tarea depende del uso que se le dé.
“Pese a los beneficios que representan, las redes sociales también han sido mal utilizadas, hay aspectos que no son para comentar por ahí, por eso nace la necesidad de un comisionado de comunicaciones para la Asociación. Pero en general las redes han sido aliadas para nuestra labor”, afirma Fabio.
El Jefe de la Asociación califica como una “evolución” la inclusión de las herramientas digitales a las labores del scout, debido a que anteriormente el escultismo se resumía a los encuentros semanales de los grupos, y a actividades conjuntas esporádicas.
“Por ejemplo el 10 de abril tendremos un evento que se llama ‘Día de las buenas acciones’ y se ha convocado cien por ciento en redes sociales, los materiales se han hecho en los colectivos virtuales, todo ello gracias a estas tecnologías”, concluye el líder, afirmando que en el futuro los presupuestos de la Ley Scout también serán aplicados en las conductas en la web.
Un Jamboree virtual
Camilo Falcón, comisionado de comunicaciones de la ASC y encargado de la gestión de sus redes sociales, agrega que la agremiación en Facebook ha sido solo una de las acciones que los scouts de Colombia han venido desarrollando, ya que uno de los pasos más importantes ha sido generar en paralelo al Jamboree (el campamento que reúne a la toda comunidad scout cada 4 años), un evento descentralizado denominado Jamboree al Aire, que de manera radial transmite a los scouts en otras regiones todos los pormenores que ocurren en el campamento central.
“El Jamboree al Aire ha funcionado muy bien, pero ahora lo que buscamos como comunidad es poder tener más que una transmisión, una participación de los compañeros ausentes, por ello estamos implementando el Jamboree Joti, que es una plataforma que alberga scoutlink.com, en la que gente desde Andorra hasta Venezuela pueden participar, incluso con pruebas y retos, como si estuviera en el evento físicamente”.
La cibermanada
Carolina Cortés, scout desde hace 17 años y jefe de manada con niños entre los 7 y los 13 años a su cargo, afirma que internet se ha convertido en gran centro de recursos para la pedagogía scout, pero que aún falta desarrollar más contenidos propios y de calidad.
“Uno puede evidenciar que los niños avanzan más rápido gracias a esto, porque el interés es el límite y no las horas de escultismo, he visto que tienen mucha curiosidad por el paracaidismo, con todo esto de los nudos y los amarres, pero también por el desarrollo de páginas web, pero esto no deja de ser un complemento a la actividad scout, que es la base”.
La jefe de manada resalta también que las redes siempre serán un complemento y no reemplazo de las actividades del scout, ya que uno de sus siete pilares básicos está centrado en la convivencia con la naturaleza y la interacción con el grupo: “Los grupos en WhatsApp, Facebook y las etiquetas en Twitter nos han ayudado mucho con la logística y a fortalecernos como comunidad, pero eso nunca va a cambiar la dinámica base del movimiento”, concluye Cortés.
Por su parte, José Daniel Londoño, integrante del grupo Arda 105 de la UPB, ha pertenecido al movimiento cinco de sus dieciocho años. Gracias a su desempeño como scout ha tenido la oportunidad de participar en varios proyectos de interacción internacional como el voluntariado en la página Fogón Virtual Scout, en donde integra el equipo de diseño del sitio web que fomenta la hermandad sin fronteras en el escultismo.
“Además de haber aprendido mucho, he hecho cosas que han fortalecido lo que ya sabemos: hacer entrevistas, tarjetas electrónicas, videollamadas, armar eventos y, lo que más me ha gustado, poder conocer gente de otros países y hablar sobre lo que ellos hacen en sus grupos, creo que esa es la parte más bacana”, comenta José sobre su experiencia en el grupo, que cada día toma más fuerza gracias a la convocatoria que hace por medio de las redes, un tejido que atrapa a cada vez más ciberscouts, pero no los anuda.
“Eso es para organizar, pero los campamentos con la manada son mejores en vivo”, concluye.
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