Así se recrean algunos adultos mayores en Medellín.
Además de las clases de pintura, doña Tita disfruta en semana de clases de historia universal, crítica literaria y musicoterapia.
FOTOyonatan rodríguez
“Ya no vive nadie en ella y a la orilla del camino silenciosa está la casa, se diría que sus puertas se cerraron para siempre”, así comienza Las acacias, la canción que recibe a la Twittercrónica en las puertas del club Edad Dorada, en el barrio Prado.
Pero el sonido de una casa triste y sin gente no podría estar más lejos de la realidad de este lugar: los salones repletos de parejas que bailan con ánimo a los 70 años, o de mujeres octogenarias que tocan la bandola con gracia, son solo una muestra de lo que puede pasar un miércoles cualquiera mientras ensaya la estudiantina de Comfenalco, que reúne a más de 25 personas cada semana alrededor de tiples, guitarras y bandolas.
El profesor Édgar Londoño describe a sus estudiantes como unos “gomosos...