Catalina de Gales asistió este miércoles a Royal Ascot, en el condado de Berkshire, Inglaterra, junto a su esposo, el príncipe Guillermo, en su regreso a una de las citas más importantes del calendario social británico.
La princesa retomó su presencia en el evento tras ausentarse en las ediciones de 2024 y 2025 debido al tratamiento de quimioterapia que siguió después de ser diagnosticada con cáncer a principios de 2024.
Los príncipes de Gales participaron en la tradicional procesión real que inicia en el Castillo de Windsor y llega hasta el hipódromo de Ascot. En el primer carruaje viajaron el rey Carlos III y la reina Camila junto a Lady Sarah Chatto y su esposo, Daniel, mientras que Guillermo y Catalina lo hicieron en otro de los carruajes junto al duque y la duquesa de Richmond y Gordon.
La reaparición de Catalina y su participación en la jornada de Ascot
Durante la jornada, los príncipes permanecieron en el palco real junto a otros integrantes de la familia real británica, invitados y representantes de la sociedad del Reino Unido. Además, participaron en la entrega de trofeos de las carreras.
Esta fue la sexta ocasión en que Catalina asiste a Royal Ascot desde su matrimonio con el príncipe Guillermo en 2011. Su ausencia en la edición anterior había generado atención después de que el Palacio de Kensington informara que la princesa continuaba buscando “el equilibrio adecuado” tras finalizar su tratamiento contra el cáncer.
Actualmente, la enfermedad se encuentra en remisión y Catalina ha retomado de manera gradual sus actividades oficiales. Entre sus recientes compromisos figura una visita de Estado en solitario realizada en mayo a la ciudad italiana de Reggio Emilia.
El atuendo elegido para su regreso a Royal Ascot
Para su regreso al hipódromo de Berkshire, Kate Middleton eligió el vestido Brigitte de la firma Roksanda, una pieza de crepé y seda en color amarillo que ya había utilizado durante una visita oficial a Jamaica y posteriormente en el torneo de Wimbledon en 2022.
La princesa completó su vestimenta con un tocado amarillo de Jane Taylor, un peinado recogido en moño bajo, zapatos blancos de Gianvito Rossi y joyas entre las que destacaron unos pendientes que pertenecieron a la reina Isabel II y una pulsera de perlas de tres hileras que perteneció a la princesa Diana.
En la jornada también estuvieron presentes Carole Middleton, madre de la princesa de Gales, y Alizée Middleton, esposa de James Middleton, quienes acudieron como invitadas del rey Carlos III. Tras la procesión, ambas se reunieron con los príncipes en el palco real, donde también se siguieron las carreras en las que participó uno de los caballos propiedad de los reyes Carlos y Camila.