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Tecnología | PUBLICADO EL 24 julio 2019

Black Mirror, cuando el futuro no está solo en la serie que ve

  •  FOTO cortesía netflix.
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    FOTO cortesía netflix.
Por Jonathan Montoya García

El popular programa Black Mirror estrenó tres episodios para reflexionar sobre la tecnología y el presente. Se acerca más a la realidad.

Variopinta en cuestiones tecnológicas, así se podría describir la más reciente temporada de Black Mirror, la serie de Netflix que pone a sus seguidores a enfrentarse con posibles dilemas con la tecnología futura, aunque la de esta temporada no se ve tan lejana.

Esta es la llamada serie 5 de la antología hecha por el escritor Charlie Brooker y, como lo dice Clay Waters, escritor y crítico, en un texto que escribió en el medio The Federalist, “este nuevo lote de episodios está menos preocupado por lo que podría parecer el mundo tecnológico en un futuro próximo y más interesado en cómo lidiamos hoy con él”. Si algo la define, según él, es la lucha de sus protagonistas con su soledad a través de la tecnología, en este caso, manifestada en un videojuego, un robot con Inteligencia Artificial (AI) y una red social.

Cuando se conversa de esos desarrollos –el robot con AI, la red social y un videojuego que se usa con un chip cerebral–, se puede pensar que, excepto el juego, lo demás ya existe, si bien no al nivel que la serie lo presenta. Para eso, expresa Felipe Lizcano, editor y cofundador del portal sobre tecnología, TECHcetera, se necesita que las tecnologías maduren más. ¿Y eso en cuánto tiempo podría pasar? Difícil definirlo, pero no es tan lejano.

Algunos ejemplos

En el tercer episodio de la temporada, Rachel, Jack y Ashley Too, protagonizado por la cantante y también actriz Miley Cyrus, “una adolescente solitaria se obsesiona con una muñeca robótica inspirada en Ashley O, una estrella pop. Mientras tanto, la vida de la cantante comienza a descarrilarse”, reseña la plataforma de televisión por internet en la que se encuentra el episodio.

“En el tema de IA estamos un poco lejos de que un dispositivo, como un robot, tenga una conciencia separada del humano a partir del cuál fue desarrollada su personalidad”, explica Lizcano.

El tecnofilósofo y presentador del programa de National Geographic Brain Games, Jason Silva, publicó en su canal de YouTube llamado Shots of Awe, un video en el que reflexiona sobre la realidad virtual (VR) indicando que esta podría ser un “motor de empatía”. “Imagina la intimidad que se hace posible cuando las personas se encuentran y dicen: ‘Oye, ¿quieres venir a visitar mi mundo?, ¿quieres ver cómo es estar dentro de mi cabeza?”.

Así es justamente como se desarrolla el capítulo titulado Striking Vipers, en el que “dos amigos de la universidad se reencuentran en la versión para realidad virtual de su videojuego favorito y las trasnochadas juntos traen consecuencias inesperadas”, señala Netflix en su reseña.

Silva destaca, por ejemplo, los avances que han tenido compañías como Oculus, cuyo dueño es Facebook, en el desarrollo de dispositivos de realidad virtual que han “atrapado la imaginación del público”.

Aunque en Black Mirror la presentan a través de un chip y no de un ser de realidad virtual, que sería, por ahora, lo más cercano a tener una experiencia de interacción con otros en un mundo en el que una persona pueda ser quien quiera.

En el segundo capítulo, Smithereens, “un conductor londinense desata un conflicto internacional al secuestrar a un empleado de una empresa especializada en redes sociales”. Este es tal vez el más cercano a la realidad, ya que los algoritmos de las redes sociales están logrando que la gente pase más tiempo consumiendo contenidos en ellas. Sucede con las más conocidas: Facebook, YouTube e Instagram.

No obstante, para Lizcano, Black Mirror siempre va un poco más allá de lo que se tiene al alcance actualmente, pero en pocos años, seguramente, la gente podrá mirarse en ese “espejo negro” que la serie present.a

ANÁLISIS

¿Se bajó
el nivel?

diego agudelo
Crítico de series

“Los tres capítulos nuevos de la serie son los más incosistentes de todo el relato. Si bien no hay una linealidad entre los episodios de las demás temporadas, sí hay conexiones y una visión compartida de la tecnología que le dan a la serie una atmósfera distópica y pesimista sobre la influencia de la tecnología en nuestras vidas. Estos capítulos son aproximaciones fantásticas a asuntos tecnológicos actuales como los videojuegos, la adicción a las redes sociales o la creación de una inteligencia artificial que pueda ser sucedánea de la personalidad, la inteligencia y el alma humanas. A mi modo de ver, el capítulo titulado Smithereens es el que más se aproxima a situaciones de la actualidad, pero es ingenuo en el planteamiento del conflicto y en el desenlace: el hombre que secuestra a alguien para poder hablar directamente con un gurú tecnológico al estilo Mark Zuckerberg y pedirle que cambie el grado al que ha llegado la penetración de su aplicación en la vida de las personas constituye una trama débil, carente de emoción y con un desenlace facilista. Otros capítulos que han tocado el tema de las redes sociales y su penetración en nuestras vidas lo han hecho mejor.

Por otro lado, en Striking Vipers, en el que dos amigos se conectan a un juego de realidad virtual y tienen un romance, lo que los hace dudar de sus orientaciones sexuales, está todavía muy alejado de las posibilidades técnicas disponibles hoy en las plataformas de realidad virtual. Aunque el tema del sexo en internet, el sexo para dispositivos virtuales, sexo 360° o pornografía de inmersión sí están muy desarrollados y hubiera sido interesante una exploración de estos asuntos menos pueril y menos condescendiente.

Y el final trata un tema que se ha explorado en otros episodios y es el de la transferencia de la conciencia por medios tecnológicos a un recipiente que pueda trascender el cuerpo orgánico. En este caso, los guionistas optaron por un desenlace optimista, lo que los aleja del tono que tenían en otras temporadas, en las que siempre llegaban a desenlaces más sombríos.

en definitiva

La popular serie de Netflix, Black Mirror, llegó a su quinta temporada. Esta vez la tecnología en la que basa sus argumentos no parece tan lejana de lo que ya existe en la realidad. Estos son algunos ejemplos.

Jonathan Montoya García

Periodista de la Universidad de Antioquia. Interesado en temas de tecnología y cultura. Disfruto del cine y la música.

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