En el Congreso está el proyecto de Ley que establecería la obligación de adquirir un seguro por parte de los constructores de vivienda nueva, así como la implementación de medidas para incrementar la seguridad de las edificaciones.
En el primer semestre se hundió y en esta nueva legislatura navega por aguas poco claras, pues se augura que el proyecto no avance.
Uno de los puntos claves de la propuesta del Gobierno es una póliza o seguro que deben adquirir los constructores, “que cubra a los propietarios y a los terceros que se vean afectados en el evento en que la edificación perezca o amenace ruina como consecuencia de las deficiencias en: construcción, suelo, materiales, o diseños”, explican desde el Ministerio de Vivienda.
El presidente de la Federación de Aseguradores de Colombia (Fasecolda), Jorge Humberto Botero, afirmó en entrevista con El Colombiano el pasado mes de octubre que a la iniciativa le falta presión ciudadana, sin embargo, aseguró que la propia dinámica del negocio creará los seguros para proteger a constructores y a bancos.
“Los constructores no suelen tener el patrimonio para responder por los daños derivados de los riesgos inherentes a la construcción, por eso se requiere una ley que haga obligatorio un esquema de protección de esos terceros”, sostuvo Botero en dicha entrevista.
Entre los constructores, por su parte, hay reparos al Proyecto de Ley, en especial frente al riesgo que, por costos, podría implicar para algunas firmas constructoras.
También en entrevista con este diario, la presidenta de Camacol, Sandra Forero, señala que la póliza obligatoria que vendría de aprobarse la ley representaría un impacto del 1,5 por ciento sobre el precio de venta.
“Hemos planteado la dificultad de tener una póliza de seguros obligatoria, sin tener claras las condiciones porque hay un desequilibrio de negociación entre un asegurador que puede o no otorgarla y un constructor que está obligado a tenerla”, expuso en su momento la directiva. El tema sigue en discusión.