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Editoriales | PUBLICADO EL 23 enero 2022

Lo que se juega en las consultas

Las elecciones del 13 de marzo van a ser cruciales para determinar cuáles candidatos quedan mejor ubicados para la primera vuelta presidencial del 29 de mayo.

  • Lo que se juega en las consultas
  • Lo que se juega en las consultas

Entre el 13 de marzo y el 29 de mayo hay alrededor de 70 días. Es muy poco tiempo para construir de cero un candidato. De manera que los resultados de las elecciones de marzo pueden tener un impacto significativo en la posterior primera vuelta presidencial.

El 13 de marzo, coincidiendo con las elecciones de Congreso, se realizarán varias consultas para escoger candidato a la presidencia de al menos tres coaliciones: el Pacto Histórico, la Coalición de la Esperanza y la llamada Coalición de la Experiencia o Equipo por Colombia.

Ahora, por primera vez en los 200 años de historia republicana de Colombia, la mayoría de los candidatos —18 de ellos— se hará contar en una de las tres consultas. Los únicos dos candidatos que marcan en las encuestas y que están por fuera de las consultas son Rodolfo Hernández y Óscar Iván Zuluaga, aunque en el caso de este último es probable que vuelva a unirse a la consulta del Equipo por Colombia antes del 11 de febrero, cuando vence el plazo para que se inscriban ante la Registraduría de manera definitiva y oficial.

Las consultas serán uno de los grandes golpes de opinión de toda la campaña. Los resultados de ellas van a ser vistos como un anticipo de las elecciones presidenciales y los votos totales que cada consulta obtenga serán interpretados como un indicador de la fuerza que su candidato tendrá.

Si un candidato gana una consulta de cuatro o cinco millones de votos, llega con más argumentos para afrontar la primera vuelta. Y si, por el contrario, alguna consulta saca menos de dos millones de votos, puede quedar más difícil recuperar terreno. Por eso, lo más seguro es que Zuluaga vuelva a la coalición de la centro derecha, por eso Íngrid Betancourt a última hora se sumó a la consulta de centro y por eso Gustavo Petro acepta a Luis Pérez en su consulta. Lo que importa son los votos. Y no olvidemos que cada votante solo puede votar en una consulta.

Por supuesto que quien saque más votos en las consultas no tendrá todo definido; tan solo se ubicará mejor para el arranque. Lo cual, a dos meses de la meta, no es poca cosa.

En una de estas consultas, la del llamado Pacto Histórico, no hay la menor duda de quién será el ganador, al punto de que muchos se preguntan si esa consulta no es una especie de mascarada. Nadie duda de que allí Petro será el candidato y de que todo está hecho para que así suceda. Mientras eso ocurre, en las otras consultas parecería haber algo de desorden, y en una en particular, la Coalición de la Esperanza, los rumores indican numerosas y fuertes divisiones internas, agudizadas, al parecer, con la llegada súbita e inconsulta de Íngrid Betancourt.

Hay quienes se han comenzado a preocupar porque tener opciones es bueno, dicen, pero tener demasiadas, no tanto. En estudios de psicología social se ha observado que, cuando se nos presenta un número razonable de opciones, elegimos y nos sentimos satisfechos de poder elegir. Pero cuando las opciones son demasiadas nos confundimos, nos sentimos abrumados y, en ocasiones, terminamos yéndonos sin haber elegido nada (véase el libro La paradoja de elegir del psicólogo Barry Schwartz).

Ojalá eso no ocurra con la Coalición de la Esperanza y el Equipo por Colombia. Las dos tienen una baraja de personajes probados en la política del país, varios de ellos y ellas, sin duda, con condiciones para ser presidentes, lo cual, precisamente, puede dificultar la elección.

Se le abona a Juan Carlos Echeverry el haber sido consciente de esto: cuando renunció a su aspiración presidencial, anotó que era necesario reducir el número de candidatos que van en cada consulta, pues “demasiadas opciones ofuscan al votante”.

Las encuestas post-consultas van a sincerar el panorama político. El país podrá saber de verdad cómo están las fuerzas. Hasta ahora, Gustavo Petro ha punteado en las encuestas, entre otras cosas, porque mientras él es el único candidato que parece viable en el espectro de la izquierda, en el centro y el centroderecha hay por lo menos cinco o seis nombres con posibilidades que se lo reparten y, por lo tanto, puntúan más bajo.

Después de las consultas se sabrá qué tanto peso específico tienen los candidatos que resulten ganadores en Coalición de la Esperanza y en Equipo por Colombia y qué posibilidad real hay de ganarse uno de los dos cupos a la segunda vuelta en la competencia con Petro y Rodolfo Hernández

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