El cine de gánsters se asienta sobre una paradoja en relación con su público: a pesar de las acciones moralmente reprochables de sus personajes, el espectador suele sentirse identificado con los protagonistas y secretamente espera que se salga con la suya. En esta película esa paradoja se ve acentuada con las características del personaje central, pues se trata de un hombre aplomado, sensible, libertario y hasta romántico.
Es la cuarta película como director del actor Ben Afleck, y en ninguna ha decepcionado. tal vez en esta última (Live by night, 2016) sorprende menos por tratarse de una variación de su anterior proyecto: Atracción peligrosa (The Town, 2010), pues ambos son thrillers protagonizados por criminales, ladrones de banco en una y...