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Economía | PUBLICADO EL 17 septiembre 2021

Tráfico por el Túnel de Oriente se triplicó, hay que ampliarlo

  • La Gobernación de Antioquia es la concedente de Concesión Túnel Aburrá Oriente que conecta los valles de Aburrá en Medellín y San Nicolás en Rionegro. FOTO cortesía
    La Gobernación de Antioquia es la concedente de Concesión Túnel Aburrá Oriente que conecta los valles de Aburrá en Medellín y San Nicolás en Rionegro. FOTO cortesía
  • La Gobernación de Antioquia es la concedente de Concesión Túnel Aburrá Oriente que conecta los valles de Aburrá en Medellín y San Nicolás en Rionegro. FOTO cortesía
    La Gobernación de Antioquia es la concedente de Concesión Túnel Aburrá Oriente que conecta los valles de Aburrá en Medellín y San Nicolás en Rionegro. FOTO cortesía

Odinsa es el principal accionista de la concesión que va hasta 2039, en la que se invirtieron $1,2 billones.

El mes pasado el tráfico promedio por día de la concesión vial Túnel de Oriente llegó a 33.000 vehículos, cifra que triplicó el registro de 10.000 de agosto del año pasado durante la pandemia, e incluso superó los 27.000 que se contabilizaron en agosto de 2019, cuando fue inaugurado.

Desde Odinsa, que en octubre de 2019 se hizo a la mayoría accionaria de esta concesión vial, se explicó que en este periodo atípico marcado por la covid “la adaptabilidad, flexibilidad, aprendizaje continuo, así como el compromiso y, en especial, el trabajo conjunto han sido claves para superar con éxito los desafíos impuestos por la coyuntura”.

Según la filial de Grupo Argos esta y otras concesiones viales a su cargo han observado gran resiliencia y una completa recuperación del tráfico a niveles incluso superiores a los registrados en periodos prepandemia, que han permitido continuar ejecutando diversos programas de desarrollo social, movilidad segura y cuidado ambiental (ver gráfico).

Efecto covid

Y es que el año pasado, el tránsito promedio diario fue de 16.479 vehículos observando una reducción del 32,4% frente a 2019. En cuanto al recaudo en los peajes, sumó 253,9 millones de pesos por día, cifra que correspondió al 79,2% de lo presupuestado.

Vale anotar que la concesión vial abarca el flujo vehicular que pasa por los peajes del túnel que corresponde al 80,19% del recaudo, así como la circulación por la vía a Las Palmas que representa un 17,54% y el tráfico por Santa Elena que equivale al 2,28%.

En ese contexto, los ingresos de la concesión el año anterior sumaron 91.661 millones de pesos, cifra inferior a los 452.489 millones de 2019. Por su parte, el resultado de esa operación arrojó pérdidas por 4.237 millones de pesos, que contrastó con las ganancias de 24.889 millones reportadas en 2019.

En el informe de gestión de la concesión se anotó que las medidas de aislamiento preventivo obligatorio y la suspensión del cobro de peajes, producto de la pandemia entre el 26 de marzo y el 31 de mayo, representaron un tráfico promedio diario de 4.418 vehículos.

“Para mitigar el impacto económico en las finanzas de la concesión, nuestra primera medida fue disminuir en 50% el personal en turno e ir ajustando paulatinamente su disponibilidad según la demanda del tráfico. Además, reducir 50% el equipo de mantenimiento electromecánico al igual que el equipo de bomberos y de rescate, lo que nos permitió ahorros en el consumo eléctrico y en el pago de honorarios, dos de los ítems de mayor peso en el presupuesto”, se lee en el reporte.

Expansión

Para la concesión vial cuya vigencia se extiende hasta 2039, ya se está contemplando su ampliación, pues el tráfico promedio diario de 33.000 carros lo está haciendo colapsar, según consideró, Johel Moreno, expresidente de la Sociedad Antioqueña de Ingenieros y Arquitectos (SAI).

Las obras actualmente en operación, en las que se invirtieron 1,2 billones de pesos, ya acusa un rezago, lo que se evidencia en el hecho de que los fines de semana, en algunos horarios, solo funciona en una dirección.

Pero, a comienzos de este mes Mauricio Ossa, presidente de Odinsa, le dijo EL COLOMBIANO que la ampliación del túnel se definirá a comienzos de 2022, cuando se espera conocer cómo será la expansión de ese corredor vial y cuánto tiempo tomaría poner en funcionamiento el segundo ducto que ya está excavado y las calzadas de acceso y obras complementarias.

Por su parte, Enrique Posada, presidente de SAI, explicó que para una concesión de esta magnitud es necesario disponer de grandes cantidades de dinero para invertir y operar la infraestructura concesionada, como el Túnel de Oriente. Este tipo de inversiones, a largo plazo, deben ser recuperadas y responder por los préstamos e intereses que se causen, dando lugar a unos flujos de recursos que los usuarios otorgan al pagar, por ejemplo, los peajes.

“En ocasiones los peajes no alcanzan para soportar los costos de inversión y operación, por lo que el concedente de la concesión (la Gobernación de Antioquia en este caso) debe soportar este tipo de cosas a largo plazo para que haya capacidad de pago”, añadió Posada.

Al igual que Moreno, el presidente de la SAI también considera necesaria la ampliación del Túnel de Oriente, que ha sido muy exitoso logrando flujos de vehículos alto, lo que demuestra que hay una demanda que justifica la puesta en operación del segundo ducto y los viaductos que lo integren a la red vial existente.

Tránsito promedio diario

Cifras en miles de automóviles

Ferney Arias Jiménez

Periodista de economía de El Colombiano. Oidor de tangos. Sueño con una Hermosa sonrisa de luna.

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