El precio de los tiquetes aéreos en Colombia ha sido tema de debate por estos días a raíz de unas recientes declaraciones del presidente Gustavo Petro en la Vitrina Turística de Anato.
En dicho evento, que reúne a los empresarios del sector turístico del país en Bogotá, el presidente celebró que el año pasado el número de turistas no residentes fue cercano a los 5,8 millones, un crecimiento de 24% frente al registro de 2022.
Pero, puso el dedo en una profunda herida del sector: “Colombia necesita la llegada de nuevas aerolíneas al país, porque los tiquetes aéreos son muy caros y tenemos precios de monopolio”, dijo el mandatario.
Y sí, es cierto, volar sale muy caro en Colombia. Aunque, de acuerdo con la Asociación Internacional de Transporte Aéreo de Colombia (Iata), se necesita un recorte en impuesto para hacer un ajuste en las tarifas.
La otra cara de la moneda obedece a que el turismo interno está golpeado. Así lo explicó Paula Cortés Calle, presidenta de Anato: “La alta inflación generó altas tasas de interés, junto con la suspensión de operaciones de dos aerolíneas low cost (Viva y UItra), todos estos ingredientes contrajeron la demanda, que en la postpandemia lideró la recuperación del sector”.
El Gobierno Nacional y el sector turístico parecen estar de acuerdo en un objetivo: bajar el costo de los tiquetes; no obstante, la diferencia está en que el Gobierno apuesta por una mayor competitividad con la entrada de más aerolíneas para atacar lo que el presidente llama “un monopolio en los precios”.
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El sector turístico, por su parte, cree que la salida más fácil es reducir el IVA del 19% al 5% en el costo de los tiquetes, tal como ocurrió durante la pandemia, petición que no solo ha expuesto Anato (gremio de las agencias de viaje), sino la Iata (gremio de las aerolíneas)
La carga impositiva
En ese sentido la líder de Anato sostuvo que se deben buscar precios competitivos, pero que sigan cubriendo los costos operacionales de las aerolíneas, y agregó que solo las tasas y cargos que deben asumir los pasajeros representan en promedio el 25% de la tarifa en vuelos nacionales y el 50% en algunos internacionales.
Por ejemplo, un vuelo Bogotá - Medellín tiene un costo promedio de $173.790, del cual el 74,5% responde al precio de la tarifa y cerca del 25% es carga impositiva repartida de la siguiente manera, según cálculos de la Iata: $19.800 (11,4%) son de la tasa aeroportuaria y $24.550 (14,1%) corresponde al impuesto de venta. De esta forma, el usuario termina pagando por ese vuelo $129.400 del costo de la tarifa y $44.390 de impuestos, tasas y recargos.
Y la situación es mucho más onerosa en los tiquetes internacionales. Un pasajero que viaje de Colombia a Miami, termina pagando un 51,2% en impuestos, tasas y cargos: 36,8%, equivalentes a $412.170, es la carga tributaria colombiana, mientras que solo 14,5% ($162.100) son para Estados Unidos.
Esto sin contar que las aerolíneas asumen tanto en vuelos nacionales como internacionales una carga impositiva adicional que es de alrededor de un 9% del costo del tiquete.
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Otra queja de las aerolíneas es que los viajes en buses tienen una carga impositiva del 0%, mientras que los pasajeros que deciden volar sí deben pagar dinero al Estado; pero para ser más justos, sería mejor comparar los impuestos que se pagan al volar en otros países.
De acuerdo con datos de la Iata, con corte al 24 de febrero de este año, en Argentina los pasajeros deben tributar un 21% de IVA en su tiquete aéreo, en Perú es del 18%, en México está entre el 4% y 16%, mientras que en Panamá es del 7%.
¿Y cómo está el resto de la estructura de costos?, de acuerdo con algunas aerolíneas en los vuelos internos el combustible significa cerca del 42% de la tarifa final y 37% se debe a costos de mantenimiento, salarios, arriendos de aeronaves y costos de ventas.
Una sorpresa es que a pesar de que se habla de altos costos, Paula Bernal, gerente general de la Iata, contó que un estudio reveló que el 75% de las personas que vuelan en avión son de estratos 2 y 3 en Colombia. “Nuestra intención es que cada vez lleguen más turistas a Colombia, compartimos la necesidad de que el sector aéreo sea accesible a los colombianos”.
Lo cierto es que en la apuesta del sector turismo de bajar los impuestos se está trabajando: hay cinco proyectos de ley en el Congreso de la República que buscan ese fin: cuatro en la Cámara de Representantes y una en el Senado. Además, al mercado están llegando nuevas aerolíneas como JetSmart, lo que sin duda siempre beneficiará al consumidor final.