Scania nació como una pequeña fábrica de bicicletas; sin embargo, ahora produce, cada día, al rededor de 400 vehículos pesados, entre buses y camiones. Su sede principal queda a 30 minutos de Estocolmo, Södertälje.
Esta ciudad de 70.000 habitantes, de los cuales 40 mil están relacionados de manera directa o indirecta con Scania, es un sitio clave para la importación de materia prima y para la exportación de productos, porque cuenta con un canal fluvial con salida al mar Báltico y una vía férrea que la conecta con el resto de Europa.
EL COLOMBIANO recorrió la planta de esta empresa y comprobó como se construyen estos vehículos, que a diferencia de los demás del mercado no se producen en serie. Cada camión o bus nace de dos piezas básicas: un chasis y un motor. Luego, las demás partes se van eligiendo de una abanico de posibilidades de acuerdo a las necesidades del cliente.
“Nunca le vendemos a varios clientes un vehículo con las mismas especificaciones, sabemos que cada uno se enfrenta a condiciones diferentes y por eso los escuchamos y les proponemos la mejor solución para sus requerimientos. Tenemos más de 5 millones de referencias, pero esta cifra va creciendo cada vez más porque siempre es necesario fabricar camiones o buses diferentes”, sostuvo Benoit Tanguy, gerente de Scania Colombia.
Y es que para la creación de estos vehículos no importa qué desarrollo o tecnología nueva se implemente, o qué tipo de carrocería o motor se necesite, porque la principal premisa es que cada pieza se pueda adaptar a los cerca de 30 bloques que tiene un camión.
Esto también permite que para los vehículos usados sea más fácil encontrar los repuestos o piezas que sea necesario cambiar por alguna cuestión.