Por considerar que hay un “deterioro de las finanzas públicas” con grandes déficits fiscales, un nivel de deuda pública en aumento y una menor confianza en la capacidad del Gobierno para bajar la deuda en los próximos años, la calificadora de riesgo Fitch Ratings decidió quitarle el grado de inversión a Colombia y se convirtió en la segunda de las tres grandes firmas de este tipo en hacerlo, tras S&P Global Ratings.
Así, la nota de la deuda a largo plazo en moneda extranjera y local de Colombia pasó de BBB- a BB+, en tanto que la perspectiva cambió de negativa a estable a ojos de Fitch, que además ve “riesgos significativos” para el plan de consolidación fiscal del Gobierno, teniendo en cuenta factores como la incertidumbre sobre la reforma tributaria que está por radicarse.
“Se pronostica que la deuda bruta del Gobierno General de Colombia frente al PIB alcance el 60,8 % en 2021, más del doble del nivel del 30 % cuando Fitch actualizó al país de nuevo a la categoría ‘BBB’ en 2011. Fitch espera que la deuda continúe aumentando hasta 2022 y no prevé una reducción significativa en el mediano plazo”, precisó.
Y aunque se trata de una noticia negativa, expertos aclaran que la decisión que se veía venir. “Era una determinación que se estaba esperando. Fitch reafirma lo que hace un par de semanas había hecho Standard & Poor’s y la calificación de ambas queda igual, en BB+. Lo positivo es que la perspectiva la mejoran de negativa a estable, es decir que, por lo menos, en el corto plazo no hay posibilidad de que nos reduzcan la nota sino que nos mantendremos ahí”, analizó Juan David Ballén, director de Análisis y Estrategia de la comisionista Casa de Bolsa.
El experto insistió en que si bien este evento puede generar ruido los próximos días y hacer que algunos flujos de inversión extranjera salgan de Colombia, de todas formas ya venía siendo descontado por el mercado. “En principio no consideramos –desde Casa de Bolsa– que el efecto sea tan profundo. De hecho, los títulos de deuda pública (TES) se venían desvalorizando y el dólar estaba elevado, dando por hecho esa posibilidad”.
Un planteamiento que compartió el propio ministro de Hacienda, José Manuel Restrepo: “Es algo que los mercados ya anticipaban en las últimas semanas (...) esto nos indica que debemos transitar en dos direcciones, en primer lugar, continuar trabajando con la resiliencia propia de la economía colombiana (...) y avanzar en la presentación del proyecto de Ley de Inversión Social, un camino en el cual logramos sostenibilidad en lo social y fiscal y recuperación y crecimiento de la actividad productiva, por lo que lo presentaremos al Congreso en las próximas semanas”.
¿No hubo espera?
Una de las incógnitas previas a la determinación de Fitch era si iba a revisar la nota crediticia del país antes o después de ver la reforma tributaria. Si bien la rebaja era esperada por los mercados, se dio a tan solo días de que el Gobierno presente la ruta fiscal mencionada por el ministro Restrepo, la cual, según el propio presidente Iván Duque, se llevaría el 20 de julio al Legislativo.
Ante esto, anotó Luis Fernando Ramírez, investigador económico de la Universidad Sergio Arboleda, es claro que la calificadora observó que la reforma en cuestión no será suficiente para atender el problema estructural en las cuentas del país, en tanto solo serviría para hacer un ajuste parcial.
En este punto vale recordar que según ha comentado el Minhacienda, el proyecto de ley que se tramitará contempla un recaudo de $14 billones que se utilizarían para atender el gasto social y garantizar la sostenibilidad de las finanzas públicas.
En todo caso, Felipe Campos, director de Investigaciones de Alianza Valores y Fiduciaria, subrayó que es importante que Fitch anunciara su decisión en este momento porque el mercado colombiano se puede ajustar rápidamente a esta, en lugar de seguir a la expectativa.
En cuanto al impacto en materia de bonos y TES, al igual que refirió Ballén, dijo Campos que indudablemente hay una venta obligada de entre $6 billones o $7 billones que deberán salir del país tras la decisión.
Dando una perspectiva más amplía de lo que se pierde, el exministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas, acotó que es una mala noticia entendiendo que el grado de inversión le permitió al país traer más capital y tener más recursos para el bienestar.
Y es que para mirar lo que a Colombia le costó obtener esa “confianza” de las firmas calificadoras, vale decir que en junio de 2011 recuperó el grado de inversión luego de que Fitch fuera la tercera en devolvérselo, pues a inicios de ese mismo año lo habían hecho Standard & Poor’s y Moody’s. Todo esto, tras una larga espera desde 1999.
Llamado a la unión
Pensando en alternativas para solventar el difícil momento, el exministro Cárdenas postuló: “No podemos tirar la toalla, hay que seguir trabajando (...) necesitamos consensos y acuerdos, pasar la página de la división y la polarización (...) hay que esforzarse y debemos retomar lo que ha sido la tradición de Colombia y es que en los momentos de mayores dificultades y de adversidad saca lo mejor de sí mismo. Pero para eso tenemos que unirnos y buscar en conjunto las medidas que nos van a servir”.
También se pronunció Hernando José Gómez, presidente de Asobancaria, para quien “es un campanazo y una oportunidad para que nos sentemos, todos los actores de la sociedad, con criterio técnico y visión de largo plazo, a buscar las medidas que le den salud fiscal a Colombia”.
Y Bruce Mac Master, presidente de la Andi, dijo que esto revive la reflexión sobre la lógica del modelo de la calificadoras y sus pronunciamientos, que pueden crear crisis al cambiar las condiciones del mercado.
En cualquier caso, resaltó Ramírez, de la U. Sergio Arboleda, que será difícil recuperar el grado de inversión en los próximos cuatro o cinco años y habrá que construir una reforma que solvente los problemas fiscales estructuralmente.
Mientras se espera por la reacción de los mercados, cabe destacar que Fitch también revisó su previsión de PIB para Colombia en 2021 de 4,9 % a 6,3 % y estima un déficit del Gobierno central de 8,2 % este año y 6,9 % en 2022 .
8,2 %
déficit del Gobierno central estimado por Fitch para este año.
$14
billones se esperan recaudar con la reforma tributaria: Minhacienda.
6,3 %
crecería la economía colombiana este año, prevé Fitch.