<img height="1" width="1" style="display:none" src="https://www.facebook.com/tr?id=378526515676058&amp;ev=PageView&amp;noscript=1">
Economía | PUBLICADO EL 19 mayo 2021

Calificadoras empiezan a bajar la nota de riesgo de Colombia

  • Colombia tendrá que pagar más caro el financiamiento del Estado. FOTO: Colprensa
    Colombia tendrá que pagar más caro el financiamiento del Estado. FOTO: Colprensa
  • Colombia tendrá que pagar más caro el financiamiento del Estado. FOTO: Colprensa
    Colombia tendrá que pagar más caro el financiamiento del Estado. FOTO: Colprensa
OLGA PATRICIA RENDÓN MARULANDA

Por persistente debilidad fiscal, la calificadora de riesgo Standard & Poors Global Ratings redujo su calificación crediticia soberana a largo plazo de Colombia de BBB- a BB+.

“Creemos que el ajuste fiscal de Colombia resultará más prolongado y gradual de lo que se esperaba anteriormente, disminuyendo la probabilidad de revertir el reciente deterioro de las finanzas públicas. Por lo tanto, bajamos nuestra calificación en moneda extranjera a largo plazo de Colombia a BB+”, señaló la calificadora en un comunicado.

Hace 10 años Colombia alcanzó el “grado de inversión” de “moderado riesgo crediticio”, por parte de las tres calificadoras de riesgo (Fitch, S&P y Moody’s), ahora, para esta calificadora en particular, el país se encuentra en” grado especulativo” con “substancial riesgo crediticio”. Es probable que en próximos días las demás calificadoras tomen decisión en ese mismo sentido.

S&P también bajó la calificación en moneda extranjera de corto plazo a B desde A-3 y la calificación en moneda local de corto plazo a A-3 de A-2.

En cambio, la perspectiva es estable, “lo que refleja nuestra opinión de que la recuperación económica, junto con ciertas medidas fiscales, estabilizará el reciente empeoramiento de la carga de la deuda del gobierno durante los próximos dos o tres años”, continuó el comunicado.

La perspectiva estable refleja la expectativa de recuperación económica en 2021 luego de la contracción significativa del año pasado. Es probable que la combinación de un renovado crecimiento del PIB y ciertas medidas fiscales reduzcan gradualmente los déficits fiscales de Colombia, lo que resultará en una estabilización de la deuda neta del gobierno general por encima del 60 % del PIB. La perspectiva estable también incorpora la expectativa de una solución institucional a los recientes y significativos disturbios sociales, que resultarían en perspectivas de estabilidad política e institucional para el mediano y largo plazo.

El ministro de Hacienda, José Manuel Restrepo Abondano, señaló que “si bien esto puede subir los costos del financiamiento (el interés) público y privado de Colombia, como ha sucedido anticipadamente en los mercados, Colombia seguirá obteniendo financiación como está demostrado en colocaciones recientes en Colombia y en el exterior”.

“Tenemos un compromiso como Gobierno Nacional que seguir trabajando en tres frentes: primero, acelerar el crecimiento de la economía, la reactivación de la misma y la generación de empleo; segundo, avanzar en esfuerzos por alcanzar consensos que permitan la financiación de los programas sociales y, tercero, lograr la estabilidad de las finanzas públicas, estos son los pilares que seguiremos desarrollando para mantener la confianza que históricamente han tenido los mercados en nuestro país”.

Coletazo de la tributaria

De acuerdo con la calificadora, las rebajas siguen al retiro de una reforma fiscal presentada al Congreso en un contexto de altas presiones de gasto, lo que ha resultado en una probabilidad significativamente menor de que Colombia mejore su posición fiscal luego de un reciente y marcado deterioro. Dada la alta vulnerabilidad externa del país y el perfil económico moderado (equilibrado por instituciones adecuadas y credibilidad monetaria), en nuestra opinión, los niveles de deuda de Colombia, estabilizándose en alrededor del 60% del PIB durante 2021-2024, y los déficits fiscales relativamente grandes ya no son consistentes con un Calificación en moneda extranjera de grado de inversión (’BBB-’ o superior).

“Se esperaba que la reforma fiscal se diluyera durante el debate del Congreso pero que arrojara algunos ingresos corrientes adicionales y permanentes. En cambio, se encontró con una marcada oposición política y protestas de algunos segmentos de la población. Si bien las protestas más importantes desde el 28 de abril han sido en su mayoría pacíficas, también se ha producido algo de violencia. Estos acontecimientos obligaron al gobierno a retirar la propuesta de reforma fiscal antes del 2 de mayo de 2021”, planteó S&P.

Los futuros escenarios

S&P aseguró que podría bajar su calificaciones de Colombia en los próximos 12 a 18 meses “si el daño potencial a largo plazo causado por la pandemia, otros desarrollos internos o nuevos choques externos impiden que la economía colombiana se recupere en 2021 y resulten en resultados más bajos de lo esperado crecimiento del PIB en años posteriores. Lo más probable es que tal escenario resulte en déficits fiscales consistentemente más altos que los proyectados actualmente y un aumento constante en la carga de la deuda del gobierno, lo que llevaría a una rebaja de la calificación. Un deterioro percibido en la efectividad institucional de Colombia, evidenciado por la incapacidad de formar un consenso político y social para sostener el crecimiento y su perfil fiscal, también podría conducir a una rebaja”.

También contempla un escenario al alza, según el cual podría elevar la nota de Colombia en los próximos 12 a 18 meses “si el crecimiento económico es más rápido de lo esperado, junto con medidas fiscales estructurales que reduzcan la brecha de financiamiento fiscal de Colombia, reduzcan la carga de la deuda y fortalezcan las finanzas públicas. Un sector exportador más amplio y diverso, que ayude a reducir la vulnerabilidad externa y fortalezca la resiliencia económica, también podría conducir a una mejora a mediano y largo plazo”.

Olga Patricia Rendón Marulanda

Soy periodista egresada de la Universidad de Antioquia. Mi primera entrevista se la hice a mi padre y, desde entonces, no he parado de preguntar.

.