Medellín se prepara para recibir la edición más grande de su historia de Colombiamoda, ya que la feria este año se extiende a siete días de actividades.
La “Semana de la Moda” llega en medio de un semestre marcado por la crisis diplomática con Ecuador, la volatilidad del dólar y la presión de plataformas digitales como Shein o Temu sobre el bolsillo de los colombianos. Así lo explicó Sebastián Díez, presidente de Inexmoda, quien organiza el evento, en entrevista con EL COLOMBIANO.
Una semana de la moda que ya no es una feria, sino una marca país
Para Díez, Colombiamoda dejó de ser simplemente una feria comercial hace tiempo. “Colombiamoda no es una feria, es una marca de país”.
Explicó que por eso el evento ya ocurre también por fuera Medellín, por eso, este año tuvo capítulos previos en varias ciudades del país, como Cali, y en Miami, y próximamente llegará a París y Nueva York, siguiendo el modelo de las grandes semanas de la moda del mundo.
Según el directivo, lo que hace tres años era una feria de tres días, esta edición se extiende a siete jornadas, con el propósito de acercarse a los estándares de semanas de la moda como las de Nueva York, Milán o París, que suelen durar entre siete y diez días y tomarse la ciudad entera.
A su vez, la Alcaldía de Medellín es aliada en ese proceso, entendiendo el impacto económico que representa para la ciudad.
Los números que dejará Colombiamoda en Medellín
Inexmoda proyecta que Colombiamoda movilizará este año a cerca de 80.000 personas entre expositores, visitantes, compradores y asistentes a las pasarelas.
Se espera la participación de alrededor de 600 marcas entre la muestra comercial y el resto de actividades del evento, además de unos 12.000 compradores que llegarán al recinto ferial de Plaza Mayor buscando negocios.
La feria, además, es generadora directa de empleo, por eso, Inexmoda calcula que produce cerca de 2.500 puestos de trabajo directos durante su realización.
El indicador que más le interesa a la ciudad es la llamada derrama económica, es decir, la plata que los visitantes que no viven en Medellín dejan en hoteles, restaurantes, transporte y compras durante su estadía.
El año pasado esa cifra llegó a 18 millones de dólares. Este 2026, Inexmoda y la Secretaría de Desarrollo Económico de Medellín le apuntan a 25 millones de dólares, gracias sobre todo a las noches adicionales de hotel y al mayor consumo que genera una semana más larga de eventos.
Puede leer: La diseñadora Manuela Álvarez inaugurará Colombiamoda 2026: conozca los detalles de la próxima edición de la feria
Un primer semestre retador para la industria de la moda
Antes de hablar de la fiesta, Díez hizo un balance del primer semestre del año para el sector, y lo calificó como “retador”.
La tensión diplomática entre Colombia y Ecuador golpeó de lleno al sector, pues ese país es uno de los principales compradores de textiles y confecciones colombianas. En marzo, las exportaciones de textiles hacia Ecuador cayeron 74% y las de vestuario, 44%. En junio se desbloquearon los aranceles para volver a exportar hacia ese mercado, pero el efecto sobre las cifras todavía está por verse.
Asimismo, la volatilidad de la tasa de cambio, lo que cuesta comprar dólares para pagar importaciones o para recibir el pago de exportaciones, jugó en dos sentidos.
Por un lado, encareció los productos colombianos frente a la competencia internacional. Por otro, en teoría debería abaratar los insumos textiles importados, ya que el país trae cada año cerca de 2.400 millones de pesos en materias primas desde China, Bangladesh y Turquía.
Sin embargo, según Díez, ese alivio tardará entre cinco y seis meses en sentirse en el bolsillo del consumidor, porque así de larga es la cadena de negociación y abastecimiento internacional.
A eso se sumó el aumento del salario mínimo y la reforma laboral, que presionaron aún más los costos de producción. El resultado, de acuerdo Díez, fue “un semestre de mucho esfuerzo en ventas y una búsqueda constante de eficiencias operativas”, al punto que varias compañías tuvieron que sacrificar margen de ganancia con tal de sostener el negocio.
Otro factor que golpea especialmente a las marcas que atienden a los hogares de menores ingresos es lo que Díez llamó el “fenómeno de las plataformas digitales” tipo Shein o Temu, que compiten con precios muy bajos por la base de la pirámide del consumo.
Por otro lado, aunque el efecto del Mundial suele ser positivo para el consumo en general, Díez advirtió que esa plata también se va para otras canastas como electrodomésticos o restaurantes, lo que significa que la moda tiene que competir por cada peso disponible en el bolsillo de los colombianos.
Pese al panorama retador, Díez enfatizó en que se trata de un fenómeno global, no exclusivo de Colombia, y que el segundo semestre trae buenas noticias, ya que “es tradicionalmente la temporada más fuerte para el sector, y llega además con la expectativa de un cambio de Gobierno”.
La respuesta de las marcas ante la competencia de precios bajos es subir la apuesta por el diseño, la curaduría de producto y las colaboraciones con artistas. En esa línea, Colombiamoda 2026 traerá alianzas como Vélez que se une con J Balvin, Agua Bendita con Ryan Castro y, en primicia para EL COLOMBIANO, Gef confirmó su colaboración con la banda Morat.
A esto se suma el proyecto “Remanence” de Maluma en la semana de la moda y el regreso de Studio F a las pasarelas de Colombiamoda, en medio de una transición en el legado administrativo de la compañía.
Le puede interesar: Colombiamoda llegará a París en 2026 y refuerza la proyección global de la moda nacional
Cómo le va a la moda colombiana en el exterior
En la conversación Díez reveló que, entre enero y abril de este año, las exportaciones de textiles cayeron cerca de 20%, un golpe explicado en gran parte por Ecuador, que en el mismo periodo redujo sus compras de textiles colombianos en 35%.
En cifras, el país pasó de exportar 65 millones de dólares en textiles en ese periodo de 2025 a cerca de 52 millones de dólares en 2026. No todos los mercados cayeron, México, por ejemplo, creció 8,5% en compras de textiles colombianos.
Las exportaciones de vestuario, en cambio, se mantuvieron relativamente estables, con un crecimiento de 1,5% en el mismo periodo.
Mientras Ecuador se debilita como socio comercial, otros mercados están ganando terreno. Perú entró este año al top cuatro de destinos de exportación de moda colombiana y se convirtió en el segundo socio comercial en vestuario, con un crecimiento de 30% entre enero y abril, pasó de comprarle a Colombia 11,7 millones de dólares en 2025 a 15,2 millones de dólares en 2026.
República Dominicana también repuntó, con un incremento de 34% en compras de vestuario colombiano, aunque en montos todavía pequeños, de 1,18 millones de dólares a 1,59 millones de dólares. Y Venezuela, en su comercio formal y trazable, creció 19% en el mismo periodo, al pasar de 2,99 millones de dólares a 3,56 millones de dólares.
En total, Colombia exporta al año cerca de 700 millones de dólares en moda, lejos todavía de los 2.300 o 2.400 millones de dólares que llegó a exportar entre 2008 y 2009, cuando Venezuela era el principal comprador.
El verdadero tamaño del negocio de la moda en Colombia
Asimismo, con Colombiamoda, la industria de la moda se consolida como uno de los motores silenciosos de la economía colombiana. Según los cálculos de Inexmoda, el negocio mueve cerca de $37 billones al año en el país y genera empleo, directo e indirecto, para 1,7 millones de personas.
La moda representa además el 3% del gasto de los hogares colombianos, es decir, de cada 100 pesos que entran a una casa, tres se destinan a vestuario.
En gasto por persona, cada colombiano invierte en promedio 209 dólares al año en moda, una cifra por debajo de mercados como Chile o Uruguay, que rondan los 400 dólares anuales, pero muy por encima de Ecuador, donde el gasto per cápita se ubica cerca de 135 dólares al año.
Otro dato que refleja la vitalidad del sector es que este año se registraron en el país 83.000 empresas de moda, de las cuales cerca de 13.000 son personas jurídicas y el resto, personas naturales. Para Díez, esa cifra confirma que “la moda es una industria con muy pocas barreras de entrada, donde cualquiera puede convertirse en emprendedor”.
En producción textil, Antioquia sigue siendo la región líder del país, con el 41% del total nacional, seguida por Cundinamarca, con el 31%, y el Cauca, con entre el 11% y el 14%. El resto de la producción se reparte entre otras regiones, entre las que se destaca el Tolima, uno de los principales proveedores del Grupo Éxito.
De hecho, el Grupo Éxito es el mayor comercializador de vestuario y textiles del país, de los $7 billones en producción de la industria, la cadena comercializa $1,4 billones, y el 25% de esa producción, cerca de 5 millones de prendas, se fabrica en el Tolima.
Díez remató diciendo que Medellín, por su parte, se consolida como el segundo mercado de moda más grande del país, lo que explica por qué Inexmoda decidió fundarse precisamente en esta ciudad, cuna histórica de la tradición textil colombiana.
Para consultar contenido premium o profundizar sobre sus temas de interés de Medellín, Antioquia, Colombia y el Mundo, regístrese aquí.