Luego de la temporada de asambleas empresariales, los inversionistas se preparan para recibir los dividendos, es decir la parte de las ganancias que obtuvieron las empresas y que se distribuirán en los próximos meses entre los accionistas.
Camilo Thomas, analista de acciones de la comisionista Alianza Fiduciaria, aconsejó que un elemento clave que deben tener en el radar los accionistas, por estos días, es justamente el rendimiento de los dividendos (dividend yield).
Este es un indicador que muestra, en porcentaje, la relación existente entre los dividendos por acción repartidos por una empresa en el último año y el precio actual que tiene el título en el mercado.
Al hacer la operación, Alianza Valores encontró que el mejor rendimiento lo tiene la acción de la compañía antioqueña Mineros.
En la asamblea, los socios aprobaron un dividendo anual de 141,6 pesos por acción, valor que al dividirse por la cotización que el pasado viernes 31 de marzo tuvo el título, de 2.450 pesos, equivale a un rendimiento de 5,8 % (ver gráfico).
El top 5 de dividend yield lo complementan la Empresa de Energía de Bogotá (EBB) con 5,5 %, Banco de Bogotá (5,2 %), grupo Aval (5,1 %) y Construcciones El Cóndor (4,5 %).
Pese a las cuentas que pueden sacarse al dividir el monto del dividendo (decretado sobre las utilidades del año pasado) entre el valor actual de la acción, Thomas insistió en que los inversionistas se fijan más en la valorización que la acción de una compañía puede adquirir en el mediano plazo, que en los dividendos.
En la misma línea opinaron expertos consultados por el portal Finanzas Personales, quienes anotaron que si bien la rentabilidad por dividendo es una medida importante tiene algunos defectos.
Señalaron, por ejemplo, que la división utiliza el rendimiento de los dividendos producto de la operación del periodo anterior de la compañía contra el precio de la acción actual.
Además, en términos financieros, este indicador no representa el retorno de la inversión que ha ganado por valorización del precio de la acción. En este caso, la rentabilidad por dividendo no representa el rendimiento total real.