Con la premisa de que “la ciudad más limpia no es la que más basura recoge, sino la que menos ensucia”, el alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, lanzó este viernes la campaña ”Mi Metro Cuadrado” (Mi M2).
La estrategia, presentada desde el parque de Belén, pretende, según la administración distrital que, tras dos años de inversiones intensivas para recuperar la infraestructura física y “poner la casa en orden”, la ciudadanía asuma un rol activo para recuperar el estatus de “tacita de plata” que caracterizó históricamente a la ciudad.
En otras palabras: las obras van bien, pero hay que cuidarlas, y eso es tarea de todos.
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El concepto central de la campaña define el “metro cuadrado” como el entorno inmediato de cada ciudadano. Según explicó el mandatario, la iniciativa no se limita a las intervenciones estatales, sino que apela a la corresponsabilidad.
La propuesta consiste en que cada habitante vele por el estado de ese metro de distancia a su alrededor, ya sea en el hogar, el trabajo o el espacio público. “Tener la ciudad bonita depende de todos”, afirmó Gutiérrez, enfatizando que la sostenibilidad de las inversiones públicas es inviable sin el compromiso cívico.
Sin embargo, la principal novedad de “Mi Metro Cuadrado” radica en su componente social. Si bien incluye el aspecto estético —como no arrojar papeles y cuidar los jardines—, el alcalde subrayó que el entorno también lo componen las personas. “El metro cuadrado incluye a la gente que nos rodea”, señaló Gutiérrez, invitando a los ciudadanos a interesarse por la situación de vecinos y colaboradores. “Si usted está en una mejor situación económica que la persona que lo rodea, ayúdelo. Pregúntele qué necesita para estar bien”, agregó, vinculando la solidaridad interpersonal con el progreso de la ciudad.
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El lanzamiento de esta petición ciudadana se sustenta en una ejecución presupuestal previa que la administración denomina “la revolución de las pequeñas obras”. A través de la Secretaría de Infraestructura Física y la Empresa de Desarrollo Urbano (EDU), el Distrito ha invertido más de 98.000 millones de pesos en intervenciones de escala barrial. Hasta diciembre de 2025, se habían recuperado más de 700 puntos críticos, incluyendo la reparación de andenes, barandas y escaleras que, aunque menores frente a los megaproyectos, son vitales para la seguridad diaria de los peatones en las laderas.
Para ilustrar el impacto de la gestión pública, el alcalde detalló las inversiones específicas en la zona del lanzamiento. En la Institución Educativa Rosalía Suárez de Belén se han ejecutado $830 millones, con una proyección de 900 millones adicionales y adecuación tecnológica. Asimismo, se destinaron $850 millones para la cubierta de la unidad hospitalaria de Belén y se entregó la pista de la unidad deportiva renovada. Estas obras se suman a una inversión macro en la malla vial de la ciudad, que supera los $400.000 millones y ha permitido tapar más de 16.000 huecos.
La campaña también responde a una necesidad urgente de reforzar la cultura ciudadana frente a comportamientos que deterioran la convivencia. El alcalde evocó la importancia de la sanción social y el autocontrol. Este llamado busca contrarrestar problemáticas vigentes como la acumulación de residuos en más de 2.200 puntos críticos de la ciudad y el irrespeto a las normas de tránsito
Finalmente, la administración distrital planteó “Mi Metro Cuadrado” como el mecanismo para llevar a Medellín “a otro nivel”. La apuesta es que la combinación de grandes inversiones —como los billones comprometidos en vigencias futuras para infraestructura— y las “pequeñas obras” barriales, se sostengan en el tiempo mediante un tejido social fortalecido. “Ya pusimos las condiciones para cuidar la ciudad; ahora extendemos la invitación a que cada uno se sume”, concluyó la administración.