Apenas con 18 años, Ana Sofía Palacio Correa ha tenido que pasar por mucho más de lo que una persona con mil batallas encima puede soportar.
Esta joven, que vive con sus padres en el barrio La Sebastiana del municipio de Envigado, al sur del Valle de Aburrá, padece de un síndrome muy poco común llamado Ehlers-Danlos, una enfermedad genética huérfana que produce un dolor extremo en todo el cuerpo, fragilidad en los tejidos y un deterioro constante a su calidad de vida.
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De acuerdo con los estudios y exámenes que le han realizado, la opción recomendada por los especialistas es que se realice un tratamiento en Estados Unidos, país en el que estuvo siendo más niña y donde le realizaron otros procedimientos, pues allí las prestaciones de salud y la capacidad médica para este tipo de enfermedades son mejores y más eficaces. Sin embargo, no es tan fácil como parece.
Los padres de Ana Sofía han hecho un gran esfuerzo económico, incluso, utilizaron los únicos ahorros que tenían para dar un pago inicial, pero de acuerdo con la valoración se necesitan 25.000 dólares para cubrir todos los tratamientos, casi 100 millones de pesos en Colombia, una cifra que para esta familia es humanamente imposible.
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