Uno de los malos presagios que consternaron al exdirector de Ruta N, Juan Andrés Vásquez, antes de ser sacado de su cargo en agosto de 2020, fueron las presiones ejercidas desde la Alcaldía de Medellín para modificar el manual de funciones de esa entidad.
Pocos meses antes de que la mayor parte de la junta directiva de esa corporación renunciara, Vásquez habría empezado a recibir una lluvia de hojas de vida recomendadas por el secretario de Gobierno, Esteban Restrepo, la entonces secretaria privada María Camila Villamizar y la esposa del entonces alcalde Diana Osorio.
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Aunque Vásquez argumentaba que muchos de los recomendados no cumplían siquiera con los requisitos para los cargos, la exigencia desde el piso 12 de La Alpujarra era una sola: hacer que cumplieran sí o sí.
Pese a que el director pensó por mucho tiempo que esas presiones no venían de Quintero, a quien veía como un defensor de los perfiles técnicos, luego se estrelló con la realidad en una reunión a la que lo citaron en su despacho en donde este le reclamó en persona por sus demoras a ubicar a los recomendados.
“Creo que él me vio tan desconcertado que me dijo: ‘Juan, a ver, que una persona sea política no quiere decir que sea malo para trabajar en Ruta N y, además, Ruta N es una trinchera política’. Le dije que no me parecía, que allá la gente se sentía orgullosa de la ciudad y me respondió: ‘Sí es una trinchera política y hay que acabar con eso, vamos a reemplazar el primero y el segundo nivel’, eso ya me lo había dicho también Freddy Esteban (Restrepo) en otra conversación”, narró Vásquez en entrevista con este diario en octubre de 2023.
Seis años después una historia similar estaría ocurriendo en la Superintendencia de Salud, en poder de Quintero, desde el pasado 23 de abril.
Sin importar que desde que se anunció su nombramiento el exalcalde ha sido cuestionado por no tener la experiencia para responder a la exigencia técnica de ese cargo, Quintero no solo se ha aferrado a ese puesto, sino que en la entidad comenzó a modificarse el manual de funciones.
Uno de esos primeros cambios fue denunciado por el senador electo Andrés Forero, quien hizo pública una resolución en la que se veía cómo las funciones de un cargo de asesor adscrito al despacho del superintendente habían sido cambiadas para permitir la vinculación de un arquitecto que devengaría un sueldo de $14 millones al mes.
“Quintero empezó a hacer de las suyas. Recién llegado modificó el manual de funciones de Supersalud para contratar a un arquitecto. ¿Quién será? ¿Para suplir su falta de conocimiento en salud se asesorará con un arquitecto?”, cuestionó el congresista.
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Luego de esa polémica, los cuestionamientos se agrandaron, cuando se hizo público que en esa entidad se estaba avanzando en el nombramiento de por lo menos seis personas, cuatro de ellas funcionarios cuestionados del pasado periodo de gobierno: Jhonatan Estiven Villada, Esteban Restrepo, Juan David Duque y Sergio Andrés López Muñoz.
“En la Superintendencia de Salud cambiaron el manual de funciones para abrirle espacio a los aliados políticos de Daniel Quintero en Medellín. ¡Ojo con la superintendencia!”, dijo el diputado Luis Peláez, quien hizo la denuncia.
El expediente de los alfiles
Los nombres incluidos en ese grupo tienen señalamientos por presuntas irregularidades tras su paso por la Alcaldía de Medellín.
Uno de los más cuestionados es Jhonatan Estiven Villada Palacio, cuyo papel en la administración Quintero fue clave desde 2020. El 4 febrero de ese año, Villada fue nombrado como miembro de la junta directiva del Hospital General de Medellín, entidad que desde el comienzo de ese cuatrienio empezó a sufrir cambios en su manual de contratación.
Dentro de los cambios más polémicos, que despertaron dudas entre sindicatos y quienes le hacían control político a la entidad, estaba el permiso para hacer adiciones de hasta el 50% en el valor de los contratos.
Luego de esos cambios fue que el Hospital General empezó a ser objeto de múltiples denuncias de presuntas irregularidades en procesos de contratación y otros manejos dudosos. En 2024, fue tal la situación financiera y reputacional de la institución, que tuvo que ser incluida en un plan de salvamento tras el cambio de gobierno.
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Villada fue escalando posiciones en la pasada administración y luego fue nombrado secretario general, desde donde se encargó de liderar los casos judiciales más sensibles.
Pese a no tener conocimientos especializados en el sector de los servicios públicos, Villada luego fue llevado a EPM a liderar los procesos jurídicos e incluso a ejercer en algunos momentos como gerente encargado.
Tras el fin de la era Quintero, Villada también pasó por la Aeronáutica Civil (pese a tampoco tener experiencia en ese sector), luego pasó por ISA en los tiempos de Jorge Carrillo y ahora se está vinculando a la Superintendencia de Salud.
Otro de los alfiles que arrastra escándalos es Esteban Restrepo, quien fue uno de los principales funcionarios durante el comienzo de la administración Quintero señalado de ejercer presuntas presiones en varias entidades para ubicar allegados al exalcalde. En agosto de 2025, tal como lo contó este diario, Restrepo figuraba como indiciado en cuatro investigaciones penales por los delitos de injuria y calumnia y una por peculado por aplicación oficial diferente. En su paso por el Distrito, Restrepo fue señalado de presuntamente aprovecharse de los vehículos oficiales de la Alcaldía para uso personal y de su familia.
En el grupo también está Sergio Andrés López, quien fue secretario de Planeación de la Alcaldía y precisamente por fungir en ese cargo es uno de los exfuncionarios que hoy están afrontando un juicio por el escándalo del lote de Aguas Vivas, el mismo que tiene a Quintero contra las cuerdas.
El cuarto nombrado, el exsecretario privado Juan David Duque, afronta por su parte cuestionamientos por su papel en el escándalo de los fondos fijos o de la caja menor de la Alcaldía, en el que un fondo destinado para urgencias y gastos asociados al cumplimiento de las funciones del despacho del alcalde presuntamente habría terminado empleándose para costear cenas de lujo en restaurantes exclusivos. Duque fue el primer funcionario en ser declarado insubsistente por el Concejo.
Ayer se conoció que otro funcionario que también está por ingresar a la Supersalud es Eli Shnaider, quien ejerció como director del partido Independientes. Este otro nombramiento fue denunciado por el concejal de Medellín, Alejandro De Bedout, quien también dijo no entender el objetivo del Gobierno Nacional al avalar la llegada de personas con tantas sombras y sin conocimiento profundo del sector.