El presidente estadounidense, Barack Obama, y su similar cubano, Raúl Castro, no ocultaron su confianza ante lo que resta para el fin del bloqueo.
Una sonrisa de oreja a oreja, casi de amistad, dejaron ver ayer los presidentes de Cuba y Estados Unidos antes y después de la reunión que sostuvieron en la sede de la ONU.
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reuters
La reunión que todos esperaban en la calle 46 y avenida primera, sede de Naciones Unidas en Nueva York, dejó para la sorpresa un ambiente ya muy distendido entre los mandatarios de dos países que fueron enemigos por décadas: Raúl Castro de Cuba y Barack Obama de E.U.
Tal vez por el impulso que brindó el Papa Francisco en su gira de reconciliación por ambas naciones, o por la seguridad de estar escribiendo una nueva historia, nunca se había visto en más de 50 años tal cercanía entre dichas naciones, lo que hace al mundo preguntarse ¿qué tan cerca está el fin del embargo y qué hace falta?
“Obama tiene ahora momentum para usar sus poderes como Ejecutivo e impulsar el debate en el Congreso sobre la necesidad de poner fin al embargo. Los republicanos...