La organización sin ánimo de lucro APOPO celebró recientemente la jubilación de ‘Carolina’, una rata africana gigante que salvó miles de vidas detectando la tuberculosis, la enfermedad infecciosa que más muertes causa en el mundo.
Este animalito es especial por su contribución y su increíble olfato, ya que encontró 3.000 casos que en los centros de salud pasaron por alto... y todo esto en sus 7 años de carrera.
De acuerdo con National Gegraphic, ‘Carolina’ tiene la habilidad de analizar 100 muestras de esputo (flema) para detectar la tuberculosis en 20 minutos, un periodo de tiempo más corto que en laboratorios, cuyas muestras pueden tardar hasta 4 días en procesarse con microscopio.
El roedor forma parte de una cohorte de 40 ratas entrenadas para combatir la epidemia, logrando así la detección de hasta un 40% en las clínicas locales en países de África Oriental.
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De hecho, la fundación evitó en 2024 alrededor 400.000 casos de tuberculosis en Tanzania y Etiopía, lo que representa un gran avance para la población en términos de salud.
“No solo estamos salvando la vida de la gente, sino que también estamos cambiando estas perspectivas y aumentando la concienciación y el aprecio por algo tan humilde como una rata”, dijo a National Gegraphic, Tefera Agizew, médico y jefe de tuberculosis de APOPO.
Las ratas africanas son animales diferentes a los que la gente está acostumbrada a ver en las metrópolis, porque se caracterizan por su gran tamaño de hasta 40 centímetros. También son omnívoro y tienen bolsas en las mejillas para transportar el alimento.
Cindy Fast, jefa de adiestramiento de APOPO, dijo a la revista mencionada que el sentido del olfato de una rata africana gigante es tan fuerte que hasta podría detectar media gota de cloro en un espacio del tamaño de 20 piscinas olímpicas.