Mientras que las zonas por donde pasó el huracán Matthew intentan respirar a pesar de daños cuantiosos y de centenares de muertos, los sitios que no han recibido su furia sienten cada vez mayor temor, a medida en que el fenómeno climático se vuelve cada vez más mortal.
Si en Colombia —donde de cierto modo se subestimó su poder— dejó hasta 18.000 afectados, el huracán actual generó peor destrucción en países como Cuba y Haití, fortaleciéndose a medida que cruzaba el mar Caribe hacia el noroeste.
Por lo menos, el oriente cubano toma aliento tras el azote de un feroz Matthew que ya tenía fuerza 4, e inició los trabajos de recuperación a la espera de que las autoridades cuantifiquen los daños. Brigadas de trabajadores desde diferentes puntos de Cuba se desplazaron hasta la provincia de Guantánamo, la más perjudicada por el paso del huracán, para iniciar las tareas de recuperación. No obstante, en la isla no se reportaron muertos.
Pero en la vecina isla La Hispaniola sí se vieron numerosos fallecimientos por causa de este desastre. En República Dominicana 4 personas resultaron muertas, mientras que en Haití, el país que se anticipaba más vulnerable, se registran, por lo menos 339 muertos, tal como informaron las autoridades de Protección Civil de dicha nación, la más pobre de las Américas.
Y es que el paso de Matthew dejó un rastro de inundaciones y daños que un país tan poco preparado como Haití tuvo mucha dificultad en mitigar. Las fotos que llegaron martes y miércoles a través de agencias daban fe del sufrimiento de todo tipo de haitianos enfrentando sin ayuda estatal la destrucción o las corrientes desbordadas junto a sus hogares.
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