La justicia de los Estados Unidos ha decidido escalar su ofensiva legal contra el dictador Nicolás Maduro y su círculo más íntimo. La fiscal general, Pamela Bondi, confirmó este viernes que la administración de Donald Trump no solo mantiene firme el proceso en Nueva York, sino que ya se encuentra evaluando nuevas imputaciones a colaboradores cercanos en Venezuela.
Este anuncio se dio en medio de una entrevista al medio estadounidense Fox News, Bondi ofreció detalles sobre la percepción que tiene el Departamento de Justicia respecto a Maduro y su esposa, Cilia Flores, quienes permanecen bajo custodia estadounidense tras su captura el pasado 3 de enero.
La fiscal fue contundente al calificar el historial de la pareja y su responsabilidad en delitos trasnacionales.
“Lo que sí puedo decir, por supuesto, es que está acusado de ser un narcoterrorista y su esposa es igual de mala, si no peor. Recuerden, ella era la abogada de Hugo Chávez y Maduro era su conductor de autobús”, dijo.
Más allá de Nueva York
En la entrevista, también se abordó la posibilidad de que el caso contra Maduro esté siendo evaluado para ser llevado a otros tribunales, y no únicamente en el de Nueva York. Bondi explicó que el equipo de fiscales analiza activamente otras jurisdicciones para radicar nuevos cargos relacionados con el tráfico de estupefacientes y la posesión de armamento.
“Son personas horribles, deberían ser condenados por muchos, muchos delitos relacionados con drogas, armas y, puedo decir que Nueva York no es la única jurisdicción que estamos analizando”.
Al ser cuestionada sobre la posibilidad de que otros altos funcionarios venezolanos —incluyendo mandos militares recientemente destituidos en Caracas como, por ejemplo, Padrino López— sean capturados, la fiscal general dejó claro que existen múltiples objetivos en la mira.
Aunque evitó dar nombres específicos, aseguró que en definitiva sí hay una lista de involucrados bajo la mira de la justicia en Estados Unidos.
“Tenemos muchos co-conspiradores no procesados, no solo en Nueva York, sino que estamos analizando otras jurisdicciones también”.
Además, la fiscal Bondi también vinculó estas acciones judiciales con una política de Estado dirigida directamente desde la Casa Blanca. Según la funcionaria, la captura y el procesamiento de la cúpula del chavismo es una prioridad para garantizar la estabilidad regional.
“El presidente Trump está atento a todo esto. Se trata de mantener nuestro mundo seguro y eso es con lo que él está comprometido a hacer”.
Esta nueva fase del proceso ocurre en un momento crítico para la defensa de Maduro, que vio rechazadas sus peticiones para desestimar los cargos y tiene dificultades financieras para costear sus honorarios legales debido a las sanciones internacionales.
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