Una nueva presentación judicial reveló detalles clave sobre el intento de ataque ocurrido durante la Cena de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca, un evento al que asistía el presidente Donald Trump junto a miembros de su gabinete y destacados periodistas.
El documento, citado por CNN, expone una cronología minuciosa de los hechos, así como el arsenal que portaba el sospechoso, y sustenta la solicitud de la fiscalía para que permanezca detenido mientras avanza el proceso judicial.
De acuerdo con los fiscales federales, el ataque —calificado como un acto de “violencia política extrema”— pudo haber tenido consecuencias devastadoras.
Argumentan que no existe “ninguna combinación de condiciones” que garantice la seguridad pública si el acusado queda en libertad, subrayando que la tragedia se evitó en gran medida por circunstancias fortuitas.
El principal implicado es Cole Tomas Allen, un hombre de 31 años originario de California, quien enfrenta cargos por intento de asesinato del presidente y otros delitos relacionados. Hasta el momento, no ha presentado una declaración formal ante la justicia.
Según la reconstrucción de los hechos, la planificación del ataque comenzó semanas antes del evento.
¿Cómo fue planeado el intento de asesinato de Donald Trump durante la Cena de Corresponsales?
El 6 de abril, poco después de que se confirmara la asistencia de Trump a la cena, Allen buscó información sobre el evento y reservó una habitación en el hotel donde se llevaría a cabo.
Durante los días siguientes, investigó detalles logísticos, incluidos el programa, los asistentes y la dinámica del encuentro.
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La fiscalía sostiene que el sospechoso emprendió un largo viaje en tren desde Los Ángeles hasta Washington.
El 21 de abril partió hacia Chicago y dos días después continuó hacia la capital estadounidense. Durante el trayecto, revisó contenido relacionado con la cena, incluyendo guías y artículos sobre el evento.
El 24 de abril llegó a la ciudad, se trasladó en metro hasta la zona de Dupont Circle y se registró en el hotel sede alrededor de las 3:15 de la tarde.
El día del evento, Allen realizó múltiples salidas de su habitación y consultó repetidamente en su teléfono la agenda presidencial.
Hacia las 8:03 p.m., se tomó una fotografía frente a un espejo, en la que —según el expediente— aparecía con armas sujetas a su cuerpo. Minutos después, verificó nuevamente el itinerario del presidente y abandonó su habitación cerca de las 8:15 p.m.
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Aproximadamente a las 8:27 p.m., el sospechoso seguía transmisiones en vivo que mostraban la llegada de Trump al hotel.
Según la fiscalía, había programado previamente el envío de un correo electrónico en el que detallaba sus intenciones, dirigido a familiares, amigos y un antiguo empleador, para que se enviara alrededor de las 8:30 p.m., coincidiendo con el momento del ataque.
¿Qué armas llevaba Cole Allen?
El arsenal que portaba ha sido uno de los elementos más alarmantes del caso. De acuerdo con la presentación judicial, Allen llevaba una escopeta de acción de bombeo calibre 12, una pistola calibre .38, varios cuchillos y dagas, además de una cantidad significativa de munición.
Los fiscales describieron este conjunto como un “verdadero arsenal”, lo que refuerza la hipótesis de una acción premeditada y cuidadosamente planificada.
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El ataque se produjo poco después. Minutos después de observar la llegada del presidente en su teléfono, Allen se dirigió hacia un punto de control de seguridad ubicado un nivel por encima del salón principal.
Antes de alcanzarlo, se quitó un abrigo largo que ocultaba la escopeta y comenzó a correr hacia las escaleras que conducían al lugar donde se encontraban los asistentes.
Un agente del Servicio Secreto declaró haber visto al sospechoso levantar el arma y disparar en dirección a las escaleras. Tanto ese agente como otros presentes escucharon el disparo, según el documento judicial.
La reacción fue inmediata: el agente abrió fuego en cinco ocasiones contra el atacante, aunque ninguno de los disparos logró impactarlo.
Allen cayó al suelo poco después y fue reducido por las autoridades en cuestión de minutos. La rápida intervención de los agentes evitó que el atacante lograra su objetivo y que se produjera una tragedia de mayores proporciones en uno de los eventos políticos y mediáticos más importantes del país.
Los fiscales insistieron en que la selección del objetivo —el presidente de Estados Unidos y otros altos funcionarios— evidencia la gravedad del caso.
Señalaron que, aunque cualquier intento de homicidio es un delito grave, este adquiere una dimensión aún mayor cuando se trata de figuras de alto perfil, debido a las posibles consecuencias institucionales y sociales.
El caso ha puesto bajo escrutinio los protocolos del Servicio Secreto. Mientras tanto, la justicia deberá determinar el futuro del acusado, en un proceso que promete seguir generando atención tanto por la naturaleza del ataque al igual que sus implicaciones políticas.
Bloque de preguntas y respuestas
- ¿Dónde ocurrió el intento de asesinato?
- En la Cena de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca, en Washington, un evento político y mediático de alto perfil.
- ¿Quién evitó el atentado?
- Agentes del Servicio Secreto de Estados Unidos, que reaccionaron rápidamente ante el atacante.