<img height="1" width="1" style="display:none" src="https://www.facebook.com/tr?id=378526515676058&amp;ev=PageView&amp;noscript=1">
Síguenos en:
Mundo | PUBLICADO EL 05 septiembre 2022

¿Qué sigue ahora para Chile? Un complejo diálogo y cambios en el gabinete de Boric

Las semanas previas al plebiscito se pusieron encima de la mesa varias alternativas ante la posibilidad de que ganara el “Rechazo”, tal y como proyectaron las encuestas.

  • Los ultraderechistas del Partido Republicano, por ejemplo, no quieren una nueva Constitución y su apuesta es reformar la vigente. FOTO: EFE
    Los ultraderechistas del Partido Republicano, por ejemplo, no quieren una nueva Constitución y su apuesta es reformar la vigente. FOTO: EFE
  • Los ultraderechistas del Partido Republicano, por ejemplo, no quieren una nueva Constitución y su apuesta es reformar la vigente. FOTO: EFE
    Los ultraderechistas del Partido Republicano, por ejemplo, no quieren una nueva Constitución y su apuesta es reformar la vigente. FOTO: EFE
EFE

La abrumadora victoria de “Rechazo” en el plebiscito constitucional de Chile abre un incierto y complejo escenario de diálogo entre el Gobierno, las distintas fuerzas políticas y la sociedad civil sobre cómo debe proseguir el proceso constituyente iniciado tras el estallido social.

La única certeza es que con el resultado Chile mantiene como marco legal la actual carta magna, escrita en 1980 durante la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990) y reformada de forma parcial en democracia.

El artículo 142 del actual texto fundamental, referido al plebiscito constitucional, señala que “si la cuestión planteada al electorado en el plebiscito ratificatorio fuere rechazada, continuará vigente la presente Constitución”.

Por un abrumador 61,8 % frente a un 38,1 %, los chilenos rechazaron este domingo la propuesta de nueva Constitución elaborada por una convención elegida democráticamente tras la ola de protestas de 2019.

El “Rechazo” al nuevo texto se impuso en las 16 regiones del país, incluidas la Metropolitana -que alberga la capital- y la costera Valparaíso, donde ganó contra todo pronóstico con el 55,4 % y el 57,6 %, respectivamente.

El nuevo texto declaraba a Chile un Estado social de derecho -frente al rol secundario de la Constitución actual- y es uno de los más vanguardistas del mundo en materia de igualdad de género y protección de la naturaleza.

¿HACIA UN NUEVO PROCESO CONSTITUYENTE?

En julio, el presidente Gabriel Boric estableció la hoja de ruta en caso de desaprobar la propuesta constitucional al asegurar que “tiene que haber un nuevo proceso constituyente” –afirmó– que se prolongará por un año y medio más, y en el que “va a tener que discutirse todo de nuevo desde de cero”.

El presidente Gabriel Boric se comprometió este domingo a impulsar un proceso constituyente con el Congreso y las fuerzas sociales y a trabajar para darle celeridad.

“Me comprometo a poner todo de mi parte para construir, en conjunto con el Congreso y la sociedad civil, un nuevo itinerario constituyente (...) Los chilenos y chilenas han exigido una nueva oportunidad para encontrarnos y debemos estar a la altura en este llamado”, subrayó.

El mandatario recalcó “dos mensajes” que los chilenos han entregado este domingo: por un lado que Chile “quiere y valora a su democracia” y, por el otro, que “no quedó satisfecho con la propuesta de Constitución”.

Ante esta decisión, Boric confirmó que citó a los presidentes del Congreso y a representantes de la sociedad civil este lunes en el palacio de La Moneda (sede de Gobierno) para avanzar en el nuevo camino. “Llevaremos adelante una ronda de conversaciones para recoger las propuestas de los distintos sectores que se han comprometido ante el país con establecer un nuevo Proceso Constituyente”, señaló.

En ese sentido, Boric dejó entrever este domingo que emprenderá una remodelación de su gabinete en los próximos días tras el contundente triunfo del “Rechazo” en el plebiscito constituyente. “Hacer frente a estos importantes y urgentes desafíos requerirá prontos ajustes en nuestros equipos de Gobierno para enfrentar este nuevo período con renovados bríos”, dijo en cadena nacional al poco de conocerse el resultado.

La posibilidad de un cambio en el Gobierno planeaba desde hace unas semanas ante los pronósticos de las encuestas, que desde hacía meses vaticinaban una victoria del “Rechazo”, y por los errores cometidos por algunos de sus ministros.

Pese a debutar con más de un 50 % de aprobación, el Gabinete de Boric empezó a tener algunos tropiezos los primeros días, especialmente su ministra del Interior, la médico Izkia Siches.

El propio Boric aseguró durante un consejo de gabinete al cumplirse un mes de su toma de posesión en abril que habían “despegado con turbulencias”.

Siches, la primera mujer en ocupar la poderosa cartera de Interior, fue uno de los grandes activos de Boric durante la campaña, pero para muchos expertos se ha terminando convirtiendo en uno de sus grandes lastres, sobre todo tras su accidentado viaje a la sureña Araucanía y luego de que acusara a la Administración anterior de deportaciones irregulares, unas declaraciones por las que luego pidió disculpas.

BUSCAR EL DIÁLOGO Y EL ENCUENTRO

El presidente chileno también indicó que ya ha conversado con algunos de los actores y adelantó que “más allá de las legítimas diferencias”, sabe que “prevalece la voluntad de diálogo y encuentro”.

En una intervención en cadena nacional, llamó también a toda la ciudadanía “a abordar juntos y unidos la construcción del futuro”. “Cuando actuamos en unidad es cuando sacamos lo mejor de nosotros mismos”, dijo.

Durante su intervención, Boric hizo referencia al camino hasta este plebiscito: “No olvidemos por qué llegamos hasta aquí, ese malestar sigue latente y no podemos ignorarlo”. El presidente destacó este proceso electoral como el que ha tenido la mayor convocatoria en las urnas de toda la historia del país.

“Con el triunfo del ‘rechazo’ seguimos con la misma Constitución y dependemos de la voluntad del Congreso para continuar o no con el proceso”, dijo a Efe la académica del Instituto de Ciencia Política de la Universidad Católica Julieta Suárez-Cao.

VARIAS FÓRMULAS EN LA MESA

Las semanas previas al plebiscito se pusieron encima de la mesa varias alternativas ante la posibilidad de llegar a este escenario, tal y como proyectaron las encuestas. Hace tres semanas el Congreso aprobó una norma que facilitaría ese camino ya que reduce el quórum de 2/3 a 4/7 para poder hacer reformas a la carta magna actual.

Es por eso que caso de mantener la idea de redactar un nuevo texto, otras opciones pasan, por ahora, por el Congreso o un Comité de Expertos. Dentro del conjunto de partidos que ha defendido el “Rechazo”, que abarcan desde la extrema derecha hasta la centro-izquierda, no hay unanimidad o consenso de cómo continuar el proceso ni a través de qué mecanismo hacerlo.

Los ultraderechistas del Partido Republicano, por ejemplo, no quieren una nueva Constitución y su apuesta es reformar la vigente.

“En los próximos meses habrá un momento inicial de inestabilidad institucional ya que, si bien hay un acuerdo de que la Constitución debe cambiar, aún no está definido el mecanismo”, comenta el analista político y profesor de la Universidad Estatal de O’Higgins (UOH) Juan Pablo Araya.

En estas definiciones, el Congreso asumirá un nuevo protagonismo y se requerirá llegar a acuerdos. Aunque el conjunto de fuerzas de derecha tenga la mayoría, las elecciones parlamentarias del mes de noviembre dejaron un Parlamento muy fragmentado.

Si quiere más información:

.