Las políticas para regular la migración irregular en Estados Unidos se ha convertido en un péndulo que oscila entre las decisiones más radicales como la deportación, y las más flexibles como las que otorgan oportunidades a los migrantes irregulares en territorio estadounidense.
Mientras que el gobierno de Joe Biden ha expulsado 145.000 migrantes desde el pasado mes de mayo, “y seguirá haciéndolo” como afirmó Luis Miranda, subsecretario adjunto de Comunicación del Departamento de Seguridad Interior (DHS), en la tarde de este lunes, el mismo gobierno anunció que permitirá que 472.000 venezolanos que hayan llegado a ese país antes del 31 de julio de 2023, puedan acceder al Estatuto Temporal de Protección (TPS).
Según el secretario de Seguridad Interior, Alejandro Mayorkas, se tomó esta decisión “debido a la creciente inestabilidad y falta de seguridad en Venezuela”.
En el comunicado emitido por Mayorkas se explica que el estatuto temporal “brinda a las personas que ya se encuentran en Estados Unidos protección contra la expulsión cuando las condiciones en su país de origen impiden su regreso seguro”. Además, el tiempo será por 18 meses, mientras los migrantes logran una estabilización o la definición de su condición en ese país.
En los datos registrados actualmente hay 242.700 beneficiarios del TPS bajo la designación existente, y gracias a la reasignación del TPS, otros 472.000 venezolanos podrían pedir este amparo.
Pero no solo los ciudadanos venezolanos podrán acceder a los beneficios de estatuto temporal; el programa fue ampliado y restablecido por el Congreso de los Estados Unidos para las personas que no pueden volver a sus países de origen por los desastres naturales, conflictos armados u otras condiciones extraordinarias, informó el Departamento de Seguridad Interior (DHS por sus siglas en inglés).
Pese a la benevolencia del anuncio, el director del DHS hizo una advertencia: “Es fundamental que los venezolanos comprendan que aquellos que llegaron aquí después del 31 de julio de 2023 no son elegibles para dicha protección”, y agregó que si son sorprendidos, “serán expulsados si se determina que no tienen una base legal para quedarse”.
Los requisitos para acceder
Los solicitantes de TPS bajo la nueva designación deben demostrar que son ciudadanos venezolanos (o personas sin nacionalidad con última residencia habitual en Venezuela), que han vivido continuamente en Estados Unidos desde el 31 de julio de 2023 y que cumplen con otros criterios que se detallarán próximamente, informa el gobierno.
El presidente Joe Biden llevaba semanas bajo presión, primero de varias ciudades como Nueva York abrumadas por la cantidad de migrantes que llegan. El alcalde de Nueva York, Eric Adams, pidió en agosto al gobierno que acelere los permisos de trabajo. Y es que con más de 100.000 solicitantes de asilo llegados desde abril del año pasado, la ciudad, obligada por ley a proporcionar un techo a todo el que lo solicite, se enfrenta una crisis sin precedentes.
Además, en julio una veintena de senadores, todos ellos demócratas menos uno, pidieron a Biden que reasigne el TPS a ciudadanos venezolanos y nicaragüenses.
Los senadores acusan al gobierno venezolano del presidente Nicolás Maduro de abusos de los derechos humanos, de haber encarcelado “a unos 245 presos políticos” y de inhabilitar a opositores políticos para que no puedan presentarse a las elecciones.
La situación entre Estados Unidos y el gobierno venezolano es tensa pero desde hace un tiempo Washington se ha mostrado dispuesto a levantar de manera progresiva las sanciones financieras que impuso al país si toma medidas que conduzcan a elecciones libres y justas el año que viene.