Ecuador acude hoy al momento en el que decide cómo se hará y qué tan lejos irá el cisma entre la izquierda del exmandatario Rafael Correa, un pasado de notables avances sociales y de infraestructura pero que dejó grietas en la economía, y el progresismo con matiz centrista del presidente Lenín Moreno, que apunta a un futuro de menor polarización, en la que la política vuelva a su esencial búsqueda del bien común mediante la concertación.
Esto es, la consulta de siete preguntas que tendrán que responder hoy los ecuatorianos es más un mecanismo sobre qué tanta libertad de decisión tendrá el verdadero gobierno de Lenín. Verdadero esta vez porque un más que probable Sí (las encuestas así lo vaticinan, ver gráfico) le permitirá soltarse de las cadenas...