En medio de un ambiente de calma, entusiasmo, alegría, y rodeados de un fuerte dispositivo de seguridad implementado por la Guardia Nacional Bolivariana, GNB, los venezolanos empezaron a disfrutar de la apertura parcial de la frontera colombo-venezolana, desde las cinco de la mañana, hora de Colombia, luego del anuncio hecho el pasado jueves por los mandatarios de ambas naciones.
Esta vez la apertura fronteriza fue distinta a los anteriores pasos que habían sido habilitados de manera intermitente entre Norte de Santander y Táchira.
En orden y calma pasó la población venezolana que en colas largas pero fluidas llegaban al puente internacional Simón Bolívar para cruzar a la hermana república.
Los venezolanos debieron llenar un formulario migratorio, dispuesto por las autoridades colombianas para acceder a ese país, el mismo que era entregado a lo largo del recorrido que va desde la avenida Venezuela de la fronteriza población de San Antonio del Táchira, hasta la línea limítrofe en el puente internacional, donde se encuentran las oficinas de la Dirección de Aduanas Nacionales de Colombia, Dian.
Mientras tanto, el director Nacional del Servicio Administrativo de Identificación, Migración y Extranjería, -SAIME- Juan Carlos Dugarte, señaló que Venezuela no está exigiendo documento alguno a los colombianos que se desplacen a ese país.
“Nosotros no estamos exigiendo nada para el ingreso de colombianos a la frontera. No pedimos ningún documento, y será así mientras se concreta con los mandatarios de ambos países el diseño y ejecución de la tarjeta de movilidad fronteriza”, explicó.
La apertura peatonal de la frontera se dio en el Táchira por San Antonio, Ureña y Boca del Grita; en el Zulia, en Paraguachón; en Apure, en Puente Páez; y en Amazonas, en Puerto Ayacucho.
Del lado colombiano los controles de acceso no se hicieron esperar. La exigencia de la planilla migratoria que permite la permanencia de los venezolanos en el departamento de Norte de Santander por un tiempo máximo de 30 días se debe cumplir.
“Quienes no diligencien este documento se van a encontrar de manera irregular en territorio colombiano porque este formulario permite el tránsito y la legalidad dentro del departamento de Norte de Santander”, dijo Víctor Bautista, asesor del despacho de la canciller colombiana María Ángela Holguín.
El descontento también forma parte de la dinámica de reactivación del paso fronterizo y así lo hizo saber el alcalde de Cúcuta, César Rojas, la única autoridad que hizo público su malestar con respecto al empleo de una cédula común para los habitantes de la frontera, pues considera que es una forma de “estigmatizar” a esos habitantes.
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