Sentado en una silla del Parque de Laureles, el artista de Curazao Tío Ali –de nombre civil Alvin E. Inecia– contó que los niños que asisten a sus espectáculos lo consideran a él, que tiene 66 años de vida, un niño más. Dice que le hablan de la forma que se hablan entre ellos, al punto en que algunos adultos les recuerdan el protocolo que en su país natal se tiene con las personas mayores. “Yo no corrijo ni a los adultos ni a los niños”, dije Tío Ali, mientras sostenía un tambor.
Siga leyendo: Fruko, Francisco Maturana y Sara Jaramillo Klinkert estarán en la Feria Cultura y Libros 2026 de El Tesoro: conozca la programación
Con una trayectoria de varias décadas, Tío Ali tiene una propuesta artística dirigida a los niños, que se nutre de la poesía rítmica, la música tradicional, el baile y la interacción con el público. Su trabajo, llevado a cabo principalmente en Curazao, combina elementos culturales del Caribe con mensajes enfocados en la niñez y el aprendizaje.
Tío Ali le contó a EL COLOMBIANO que el nombre artístico surgió por la relación de cercanía que quería establecer con los niños. Para él, la figura del “tío” representa cuidado y acompañamiento. Con esta idea en mente, ha recordado la necesidad de que los niños vivan y actúen como tales, en lugar de disfrazarse de adultos en miniatura. Señaló que muchas veces los adultos trasladan comportamientos o estéticas ajenas a la infancia y que algunas canciones populares contienen mensajes que considera inadecuados para ellos.
Antes de dedicarse al público infantil, Tío Ali participó en agrupaciones de música y danza folclórica de Curazao. Empezó a bailar a los 14 años, en 1974, interpretando valses, mazurcas, seú y tambú. Explicó que con el paso del tiempo decidió crear una propuesta artística individual para depender únicamente de su propio trabajo. “Quise hacer algo cuyo éxito o fracaso dependiera de mi trabajo”, dije.
En esa exploración conoció al poeta y educador Richard Hooi, conocido en el circuito cultural con el nombre de Yerba Seku. Inesia relató que Hooi trabajaba la poesía rítmica acompañada por percusión y que se convirtió en una influencia directa para su carrera. Además de escribir para niños, el poeta componía textos críticos sobre la realidad social y el amor por la patria.
Tio Ali comenzó escribiendo poemas dirigidos a adultos. Publicó un libro titulado Sentimientos en Palabra, mientras Richard Hooi lanzó una obra para niños. Inesia contó que el interés comercial por los textos infantiles fue mayor y eso lo llevó a cambiar el enfoque de su escritura. Explicó que la transición no fue inmediata porque debía simplificar el lenguaje que utilizaba. Durante varios años trabajó en adaptar sus textos para el público infantil y probaba las historias y canciones con su hija, que había nacido en esa época.
Lea aquí: Las ventas digitales de libros y sus buenas cifras en Colombia
Inesia recordó que Hooi también lo ayudó a estructurar el programa y le entregó dinero para publicar un anuncio en un periódico local. En 1993 comenzó a organizar la propuesta y en 1994 realizó oficialmente sus primeros espectáculos como Tío Ali.
El show mezcla canciones tradicionales de Curazao con poesía rítmica y participación activa del público. Durante las presentaciones los niños repiten frases, realizan movimientos corporales y participan en dinámicas relacionadas con cuentos y música de tambor. El formato tiene una duración variable entre 30 minutos y una hora, dependiendo de la edad de los asistentes.
El artista trabaja principalmente con niños entre los 3 y los 10 años, aunque también realiza actividades con jóvenes. Explicó que en esos casos busca establecer una relación de confianza para evitar que los participantes sientan vergüenza o incomodidad.
Para consultar contenido premium o profundizar sobre sus temas de interés de Medellín, Antioquia, Colombia y el Mundo, regístrese aquí.
A lo largo de su carrera ha producido siete CD que reúnen cuentos, canciones y poesía rítmica. También ha desarrollado composiciones para proyectos educativos relacionados con las emociones, abordando temas como el miedo, la rabia, la tristeza y la alegría.