De los 25 remates al arco que hizo la Selección Colombia en el partido contra Portugal, por lo menos seis fueron del chocoano Jhon Arias. El futbolista del Palmeiras de Brasil, que hace un año encantó al fútbol europeo con su presentación en el Mundial de Clubes, pero tuvo que volver a territorio brasileño para recuperar su mejor versión, fue la figura del elenco cafetero.
No solo por el aporte que tuvo en ataque, donde fue definitivo con el buen fútbol que mostró: llevó la pelota al área del seleccionado luso con gran velocidad e imponiendo su cuerpo, de apenas 1,68 metros, al de los defensores portugueses que le sacaban una o dos cabezas de estatura cada que inició las jugadas ofensivas.
Pero Jhon Arias también fue importante en defensa. Néstor Lorenzo ha manifestado varias veces que es uno de los pocos futbolistas polifacéticos que tiene en el plantel que convocó al Mundial 2026. El chocoano, de 28 años, lo ha demostrado: en los tres juegos de la fase de grupos ocupó posiciones como la de extremo, mediocampista interior y volante de recuperación.
En esa función cumplió un buen papel durante el encuentro de este sábado. Arias, por lo general acostumbrado a atacar, solía meterse cerca del área de Colombia para hacer una línea de tres con Gustavo Puerta y Jéfferson Lerma, en el inicio del encuentro, y después con Richard Ríos, para bloquear el ataque del rival.
Así, Jhon Arias recuperó varias pelotas que fueron importantes y le dio juego al seleccionado nacional en uno de los mejores encuentros que se han disputado en la Copa del Mundo de Norteamérica.
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